innovación, creatividad & pronoia

2.4 Diseño Insostenible

Se suele relacionar con “sociedad de consumo” a la adquisición de bienes materiales sin valor significante, consumidores poco concienciados, y uso irresponsable de los recursos naturales. Actualmente consumir constituye el interés central de nuestra vida social y nuestros valores culturales.

Este consumo no siempre es de bienes materiales, sino que también valores intangibles que un producto o servicio nos ofrece. Es precisamente la irresponsabilidad de la producción industrial, y de los diseñadores, la que ha degenerado en que esta desvinculación entre los usuarios y los productos.

Se ha calculado que el 80% de los productos y materiales que pasan por las manos de un consumidor se convierten en basura a las seis semanas. Resulta desalentador pero el mundo no es así. Lo hacemos así. ¿Qué os parece si empezamos a diseñarlo de otra forma?

El diseño sostenible no debe entenderse como metodología para reducir el impacto de productos desechados. Los diseñadores de productos o servicios, deberíamos plantear el diseño sostenible como una responsabilidad social corporativa que no sólo preste atención al reciclado de productos o la producción biodegradable, sino que además debería trabajar el significado del uso de esos productos y la vinculación de las personas con sus bienes de consumo.

Frente a “diseño sostenible”, muy relacionado con los productos ecológicos, otros términos como el “diseño social” o “social design” se han convertido en los últimos años en un término para referirse a prácticas creativas que inciden en la sociedad creando soluciones positivas de cambio social. Desgraciadamente, sus enfoque, aunque en esencia no son contrarios, suelen están distanciados de los enfoques comerciales, y muy relacionados con los diseños marginales, las asociaciones sin ánimo de lucro o la nueva oleada de emprendedores sociales.

El diseño social ha estado promovido por el “activismo en el diseño” aunque historia que se remonta al origen mismo del diseño y ha resurgido como respuesta a ciertas situaciones de cambio geopolítico, a condiciones sociales, prácticas económicas y desafíos medioambientales.

Este consumo no siempre es de bienes materiales, sino que también valores intangibles que un producto o servicio nos ofrece. Es precisamente la irresponsabilidad de la producción industrial, y de los diseñadores, la que ha degenerado en que esta desvinculación entre los usuarios y los productos.

Se ha calculado que el 80% de los productos y materiales que pasan por las manos de un consumidor se convierten en basura a las seis semanas. Resulta desalentador pero el mundo no es así. Lo hacemos así. ¿Qué os parece si empezamos a diseñarlo de otra forma?

El diseño social es plantear una idea constructiva que nos ayude a comunicar y significar un proyecto. Este debe ser coherente con la producción de objetos o servicios útiles a la sociedad y valerse de propuestas éticas y recursos materiales compatibles con el medioambiente y el contexto social.

Sus intervenciones quieren fomentar el debate social, el planteamiento de problemas y a su vez dotar de nuevos espacios y herramientas para la participación y empoderamiento ciudadano.

Insistimos en gastar nuestros esfuerzos por exigir o suplicar, a aquellos que no desean cambiar el sistema, que lo hagan. La pregunta es ¿por qué no cambiarlo nosotros?.

¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”? ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad?

Comments (30)

  • Marga . 3 abril, 2016 . Responder

    Yo he colaborado con diferentes ongd, asociación es, creado voluntariado juvenil, acciones solidaridad y d concienciación y después de ver y sentir creo en mi modesto entender q somos seres d costumbres y fácilmente influenciables, pero sociales y comunitarios por lo q cualquier cambio debe nacer desde arriba de la pirámide tal y como nuestro sistema se regula por desgracia actualmente. Si no hay una nueva legislación que regule y paute el camino la sociedad por si misma es difícil q lo haga por la costumbre, acomodamiento y temor así como la separación de no pertenecer al grupo… Una vez se haya recorrido un tiempo y se cree el habito. Lo ideal por supuesto es una organización horizontal pero si no hay un cambio de paradigma y dejamos el yo tengo por el yo soy poco podemos hacer. No me gusta las campaña s d publicidad d algunas ongd q me hacen sentir responsable de los conflictos y desigualdad mundial, cuando son los gobiernos los q les interesa mantener y perpetuar el sistema capital.
    Aquí hay muchas iniciativas q acaban muriendo por no saber diálogar empatizar …

  • Stella García . 1 abril, 2016 . Responder

    Abrir una brecha dentro del sistema, para transformarlo, requiere de multiples abordajes. España va con mucho retraso en este tipo de iniciativas, y las políticas que se proponen son retrógradas, insostenibles medioambientalmente. En las campañas políticas nadie habla de la cantidad de petroleo que importamos, de los porcentajes que destinamos a ello y al revés, se ponen trabajas para un cambio de raíz del tema energético. Es importante el cambio personal y local, pero si no presionamos para cambios de políticas generales, el proceso será mucho más lento. Las decisiones políticas son fundamentales para impulsar cambios para hacer sostenible nuestra vida en el planeta.
    Tenemos que estar en esa sintonía cuando diseñamos y cuando ofrecemos productos o servicios.

  • Eva Denche . 24 febrero, 2016 . Responder

    Somos totalmente responsables, ya que en la mayoría de los casos estamos consumiendo productos que sabemos no han sido producidos de manera ética o que incluso son dañinos para nosotros y el medio ambiente. Pero están ahí, seguramente son económicos y es cómodo conseguirlos.
    Se están empezando a ver muchas iniciativas sociales, desde huertos comunitarios, ha montaje de bicis con piezas ya usadas, hasta intercambio de libros.

  • Ana . 5 febrero, 2016 . Responder

    Somos responsables tanto de esta sociedad de consumo como de la protección del medio ambiente. Actualmente estamos (en Madrid en concreto que es de donde soy) con unos problemas de contaminación (superando el límite) en el aire bestiales!
    Y nos sigue dando igual, no nos gustan las, pocas, medidas que toman para solucionarlo y no sale nada de nuestra parte.
    Somos los responsables y una gran mayoría de gente no hace nada.

    A pesar de mi enfado con la sociedad, si existen muchas iniciativas en Madrid para luchar contra ésta. Cada vez contamos con más huertos urbanos, más negocios ecológicos…
    Aunque es muy díficil autoabastecernos completamente, también empiezan a funcionar talleres y cursos para hacernos nuestras propias bufandas, nuestros propios platos… así evitando el consumismo en el que nos han hecho crecer.

  • Sol . 2 febrero, 2016 . Responder

    Supongo que todos somos cómplices de perpetuar la “sociedad de consumo” aunque actualmente hay más consciencia de consumo y protección del medio ambiente.
    El caso más significativo en relación a este tema para mi, es el consumo de productos cárnicos. Actualmente soy vegetariana y tengo consciencia a la hora de consumir, del gran daño que produce el consumo de productos derivados de los animales.
    En la actualidad este tema se a convertido en un tema de gran interés y poco a poco son más las personas veganas que intentan cambiar sus hábitos de consumo con el fin de ayudar al medio ambiente y a los animales

1 4 5 6

Deja un comentario

Kopy Theme . Proudly powered by WordPress . Created by IshYoBoy.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies