2.4 Diseño Insostenible

Se suele relacionar con “sociedad de consumo” a la adquisición de bienes materiales sin valor significante, consumidores poco concienciados, y uso irresponsable de los recursos naturales. Actualmente consumir constituye el interés central de nuestra vida social y nuestros valores culturales.

Este consumo no siempre es de bienes materiales, sino que también valores intangibles que un producto o servicio nos ofrece. Es precisamente la irresponsabilidad de la producción industrial, y de los diseñadores, la que ha degenerado en que esta desvinculación entre los usuarios y los productos.

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Se ha calculado que el 80% de los productos y materiales que pasan por las manos de un consumidor se convierten en basura a las seis semanas. Resulta desalentador pero el mundo no es así. Lo hacemos así. ¿Qué os parece si empezamos a diseñarlo de otra forma?

El diseño sostenible no debe entenderse como metodología para reducir el impacto de productos desechados. Los diseñadores de productos o servicios, deberíamos plantear el diseño sostenible como una responsabilidad social corporativa que no sólo preste atención al reciclado de productos o la producción biodegradable, sino que además debería trabajar el significado del uso de esos productos y la vinculación de las personas con sus bienes de consumo.

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Frente a “diseño sostenible”, muy relacionado con los productos ecológicos, otros términos como el “diseño social” o “social design” se han convertido en los últimos años en un término para referirse a prácticas creativas que inciden en la sociedad creando soluciones positivas de cambio social. Desgraciadamente, sus enfoque, aunque en esencia no son contrarios, suelen están distanciados de los enfoques comerciales, y muy relacionados con los diseños marginales, las asociaciones sin ánimo de lucro o la nueva oleada de emprendedores sociales.

El diseño social ha estado promovido por el “activismo en el diseño” aunque historia que se remonta al origen mismo del diseño y ha resurgido como respuesta a ciertas situaciones de cambio geopolítico, a condiciones sociales, prácticas económicas y desafíos medioambientales.

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Este consumo no siempre es de bienes materiales, sino que también valores intangibles que un producto o servicio nos ofrece. Es precisamente la irresponsabilidad de la producción industrial, y de los diseñadores, la que ha degenerado en que esta desvinculación entre los usuarios y los productos.

Se ha calculado que el 80% de los productos y materiales que pasan por las manos de un consumidor se convierten en basura a las seis semanas. Resulta desalentador pero el mundo no es así. Lo hacemos así. ¿Qué os parece si empezamos a diseñarlo de otra forma?

El diseño social es plantear una idea constructiva que nos ayude a comunicar y significar un proyecto. Este debe ser coherente con la producción de objetos o servicios útiles a la sociedad y valerse de propuestas éticas y recursos materiales compatibles con el medioambiente y el contexto social.

Sus intervenciones quieren fomentar el debate social, el planteamiento de problemas y a su vez dotar de nuevos espacios y herramientas para la participación y empoderamiento ciudadano.

Insistimos en gastar nuestros esfuerzos por exigir o suplicar, a aquellos que no desean cambiar el sistema, que lo hagan. La pregunta es ¿por qué no cambiarlo nosotros?.

¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”? ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad?

30 comments

  1. Marga dice:

    Yo he colaborado con diferentes ongd, asociación es, creado voluntariado juvenil, acciones solidaridad y d concienciación y después de ver y sentir creo en mi modesto entender q somos seres d costumbres y fácilmente influenciables, pero sociales y comunitarios por lo q cualquier cambio debe nacer desde arriba de la pirámide tal y como nuestro sistema se regula por desgracia actualmente. Si no hay una nueva legislación que regule y paute el camino la sociedad por si misma es difícil q lo haga por la costumbre, acomodamiento y temor así como la separación de no pertenecer al grupo… Una vez se haya recorrido un tiempo y se cree el habito. Lo ideal por supuesto es una organización horizontal pero si no hay un cambio de paradigma y dejamos el yo tengo por el yo soy poco podemos hacer. No me gusta las campaña s d publicidad d algunas ongd q me hacen sentir responsable de los conflictos y desigualdad mundial, cuando son los gobiernos los q les interesa mantener y perpetuar el sistema capital.
    Aquí hay muchas iniciativas q acaban muriendo por no saber diálogar empatizar …

  2. Stella García dice:

    Abrir una brecha dentro del sistema, para transformarlo, requiere de multiples abordajes. España va con mucho retraso en este tipo de iniciativas, y las políticas que se proponen son retrógradas, insostenibles medioambientalmente. En las campañas políticas nadie habla de la cantidad de petroleo que importamos, de los porcentajes que destinamos a ello y al revés, se ponen trabajas para un cambio de raíz del tema energético. Es importante el cambio personal y local, pero si no presionamos para cambios de políticas generales, el proceso será mucho más lento. Las decisiones políticas son fundamentales para impulsar cambios para hacer sostenible nuestra vida en el planeta.
    Tenemos que estar en esa sintonía cuando diseñamos y cuando ofrecemos productos o servicios.

  3. Eva Denche dice:

    Somos totalmente responsables, ya que en la mayoría de los casos estamos consumiendo productos que sabemos no han sido producidos de manera ética o que incluso son dañinos para nosotros y el medio ambiente. Pero están ahí, seguramente son económicos y es cómodo conseguirlos.
    Se están empezando a ver muchas iniciativas sociales, desde huertos comunitarios, ha montaje de bicis con piezas ya usadas, hasta intercambio de libros.

  4. Ana dice:

    Somos responsables tanto de esta sociedad de consumo como de la protección del medio ambiente. Actualmente estamos (en Madrid en concreto que es de donde soy) con unos problemas de contaminación (superando el límite) en el aire bestiales!
    Y nos sigue dando igual, no nos gustan las, pocas, medidas que toman para solucionarlo y no sale nada de nuestra parte.
    Somos los responsables y una gran mayoría de gente no hace nada.

    A pesar de mi enfado con la sociedad, si existen muchas iniciativas en Madrid para luchar contra ésta. Cada vez contamos con más huertos urbanos, más negocios ecológicos…
    Aunque es muy díficil autoabastecernos completamente, también empiezan a funcionar talleres y cursos para hacernos nuestras propias bufandas, nuestros propios platos… así evitando el consumismo en el que nos han hecho crecer.

  5. Sol dice:

    Supongo que todos somos cómplices de perpetuar la “sociedad de consumo” aunque actualmente hay más consciencia de consumo y protección del medio ambiente.
    El caso más significativo en relación a este tema para mi, es el consumo de productos cárnicos. Actualmente soy vegetariana y tengo consciencia a la hora de consumir, del gran daño que produce el consumo de productos derivados de los animales.
    En la actualidad este tema se a convertido en un tema de gran interés y poco a poco son más las personas veganas que intentan cambiar sus hábitos de consumo con el fin de ayudar al medio ambiente y a los animales

  6. Inés dice:

    Como ya se va repitiendo en los diferentes comntarios, somos responsables de perpetuar la “sociedad de consumo” desde el momento en el que no cambiamos nuestros hábitos de consumo hacia productos más éticos, sostenibles y sobretodo, hacia un menor consumo, donde prime más la calidad y duración del productor, que la pauta actual de “usar y tirar”.

    En cuanto a iniciativas de diseño o comunicación social en mi ciudad; conozco varias tiendas que a parte de los productos tradicionales reservan un lugar para que cada uno deje ropa que ya no utiliza y pueda llevarse por simple trueque otra prenda o bares que fomentan la conocida iniciativa del “café pendiente”.

  7. Núria dice:

    Los consumidores tenemos un poder importante con nuestras decisiones de compra, pero el papel del estado y de las empresas sigue siendo fundamental. A más muchas veces nos vemos limitados por la falta de información veraz y por la gran cantidad de propaganda y de publicidad que nos rodea. También cabe destacar que a todo esto se une la capacidad adquisitiva ya que en ocasiones escoger una opción más sostenible o menos no depende de la ética de la persona sinó del precio que supone.

    En mi población hay un proyecto llevado a cabo por una fundación para personas con necesidades especiales que reposnde muy bien al criterio del que hoy estamos hablando. Alquilan bicicletas electricas(a precios muy sociales) llamadas burricletas con las que puedes hacer una ruta por campos y senderos próximos al municipio. Lo mejor de todo es que algunas de las bicis las han restaurado un grupito del usuarios del centro. El bar a donde se alquilan también lo gestiona otro grupo de usuarios. A parte te pueden acompañar ellos a hacer la ruta y mostrarte sus huertos ecológicos. Todo el dinero que se recoge en este proyecto revierte en mejorar la calidad de vida de los usuarios de la fundación.

  8. jorge dice:

    ¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”?
    La semana pasada ya hablábamos de este tema con referencia al diseño industrial. Ya se ha comentado bastante sobre el mia culpa consumista.
    Y nótese que lo hacemos comunicándonos con estos medios electrónicos y consumiendo cultura social en este curso: un lujo consumista de privilegiados si observado el nivel de subsistencia y preocupaciones de las personas que vemos mostradas en los enlaces de esta página (luz en botella en Filipina y el re uso de las bicicletas en Guatemala.
    Si somos de los privilegiados con conciencia y con un ingreso constante y sobre la canasta básica, podemos darnos el lujo de consumir orgánicos, productos de comercio justo y de productores locales.
    Pero si eres un trabajador mal pagado y con trabajo casual, no tienes más remedio que consumir lo más borato en los complejos comerciales con grandes supermercado. Entonces no te detienes a pensar, si eso barato que compra viene de las súper explotaciones en condiciones de neo-esclavismo de otros hermanos trabajadores en otras parte del mundo.

    Pero ahora bien si tú tienes preparación técnica superior para diseñar y desarrollar proyectos para la manufactura o la edificación arquitectónica y puedes producir comunicación visual para promover esos productos. Que haces si tu ingreso depende de tus capacidades como freelancer, sub contrato o contrato por proyectos vendiéndote al fabricante o al constructor.
    La pregunta es si para un diseñador de productos, puede subsistir con la misma estrategia de Diseño Social en+ creando en el área social de las ONG y empresas sociales el blanco del mercado (target market) para ofertar servicios de innovación en economía alternativa.
    Si yo no tengo recursos, si no soy yo el dueño del capital es muy difícil crear productos esenciales para un mercado sin poder de compra.
    Pero tal vez sea posible hacerse empleado de los que tienen menos y con ellos desarrollar proyectos productivos para venderles a los que tienen más, y si generamos ingresos suficientes crear proyectos colectivos de economía alternativa sostenible.

    ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad?
    En el país donde vivo, el Estado cada vez disminuye la asistencia social, y reduce las contribuciones a los organismos de caridad y ONG. Se promueve que todo el tercer sector y junto con la cultura y el arte tiene que buscar formar de recaudar fondos independientes al subsidio del Estado, alentándose los emprendimientos sociales para recaudar los recurso. Entonces donde antes la venta de ropa y producto de segunda mano era para ayudar a los más pobres, ahora se venden para recaudar recursos para mantener la ONG para que cumpla con sus objetivos intangibles.

  9. Carolina dice:

    ¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”?
    En la medida en que somos consumistas, es decir que mientras más consumimos lo que no debemos más responsables somos de perpetuar, fomentar y acrecentar esta ¨sociedad de consumo¨.
    Lo peor es que nos empoderamos del problema y aun así continuamos siendo parte de él, sin sensibilizarnos, ni tomar conciencia de los productos correctos que debemos consumir.
    ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad?
    Si, en la ciudad donde vivo La Paz-Bolivia, el Gobierno Municipal promociona muchas iniciativas de comunicación social, como por ejemplo: El Proyecto Zebras de educación vial.

  10. Georgina dice:

    Hola! Soy una alumna silenciosa pero hoy tengo el valor de contarles sobre una iniciativa que hay en la universidad en donde estudié la carrera. La iniciativa se llama “Restauración ecológica del bosque La Primavera”. El bosque está en peligro por la tala de árboles y por los incendios que se dan en época de pocas lluvias, está ubicado en Guadalajara, México.
    La iniciativa me parece muy interesante ya que se invita a reflexionar y crear conciencia sobre los importantes servicios ambientales que aporta el bosque a la ciudad. Además de crear conciencia se ponen en práctica técnicas sustentables y agroecológicas para remediar el suelo y los recursos ecosistémicos de esta sección del bosque todo con el apoyo del profesorado y alumnado de la carrera de Ingeniería Ambiental de la universidad.
    Y sobre la otra pregunta creo, al igual que la mayoría, que somos responsables en medida que sigamos comprando y permitiendo que las grandes empresas sigan produciendo productos que afectan a nuestro planeta y nuestra sociedad. Saludos! 🙂

  11. Dr. T dice:

    Los promotores del decrecentismo explican cómo se diseñó la sociedad de consumo. Somos 120% responsables de perpetuarla porque sabemos muy bien discernir entre necesidades reales y las creadas.
    En Astruias existe lo que se llama el movimiento “neo-paisano” formado en mayoría por jóvenes con estudios que desarrollan productos conscientes. También existen radios libres que intentan difundir el cambio social, pero estas son perseguidas por los medios convencionales.

  12. Marta dice:

    Teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad de consumo, somos parte fundamental que colabora en su perpetuación. Como consumidores, en función de los productos que compramos fomentamos y damos apoyo a un determinado modelo de sociedad. Por ejemplo, si nos vamos a comprar ropa, si acudo a una tienda que produce sus prendas en un país a bajo coste estaré incentivando ese tipo de producción, mientras que si acudo a una tienda de segunda mano, estaré incentivando un consumo más ecológico, reutilización… O, del mismo modo, si consumo siguiendo las tendencias de la moda y renuevo mi armario cada temporada o utilizo lo que tengo hasta que está en mal estado. Como iniciativa de diseño social, no recuerdo el nombre de la entidad, pero escuché del proyecto de una organización que, a cambio de proporcionar meriendas a niños, los padres participaban directamente con ellos en las tareas escolares y actividades del centro, fomentando la implicación activa de las familias en la educación de sus hijos y al mismo tiempo luchando contra la malnutrición infantil pero huyendo de medidas asistencialistas.

  13. CELIA dice:

    ¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”?
    Somos responsables en tanto que consumidores finales de los productos. Muchas veces criticamos el hecho de que las grandes empresas sean inmorales y por ejemplo, se muden a países del Sur para pagar salarios más bajos, pero luego nosotros no somos capaces de pagar un poco más por un producto de comercio justo o de agricultura ecológica. De cierta manera reproducimos el mismo comportamiento de buscar la mayor rentabilidad económica. Sin embargo no diría que se trata totalmente de nuestra culpa. Existe mucha manipulación por parte de los medios de comunicación y una gran presión social. De ahí que considere de suma importancia la sensibilización y la toma de conciencia para que seamos totalmente libres de decidir qué consumimos, en dónde, para qué, de dónde viene y en qué condiciones ha estado producido.

    ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad? Sideways, se trata de una organización francesa que realiza minidocumentales de 5 minutos presentando una inicitiva positiva local (una panadería, una tienda de reciclaje, una asociación, etc.)

  14. Gemma dice:

    Buenas, Como han dicho en comentarios anteriores, nos enseñan a ser consumistas, a que necesitamos cosas porque es esa en la sociedad en la que vivimos y como se sustenta. Obviamente cuanto mas mayores nos hacemos podemos ver que eso no nos da la felicidad, pero nos cuesta cambiar de costumbres, porque en la zona de comfort se esta muy bien. Por suerte, hay veces que las cosas que vemos nos molestan tanto que nos da un empujon para mover el culo.
    Nose si ahora mismo hay algun iniciativa social en mi ciudad ya que no em encuentro alli, pero en muchas otras las hay. Por ejemplo esta me parece una super buena iniciativa para las personas sin Hogar, http://www.arrelsfundacio.org/es/colabora/homelessfonts/ No solo se les ayuda, sino que se sienten valiosos.

  15. Jaione dice:

    Si, somos responsables, en cuanto parte activa de esta sociedad y somos responsables también de cambiar esto. Es, ciertamente, muy difícil transformar esta sociedad de consumo. Los beneficios que se obtienen del consumismo, son inmensos y tal y como dicen algun@s compañer@s, a pesar de la libertad de pensamiento, parece que no sabemos pensar, ni actuar diferente.

    En mi ciudad, hay iniciativas de diseño social y creo que cada vez más. Aunque no soy de Galdakao, si que he escuchado recientemente la idea de la nevera social, donde las personas comparten la comida que no van a consumir para que otro lo hagan. Eso es buscar una alternativa eficaz a la ingente cantidad de comida que tiramos a diario, saliendose de la vía comercial.

  16. Andrea dice:

    ¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”?

    Somo muy responsables junto a las multinacionales, agencias de publicidad, medios de comunicación, sistema educativo… en perpetuar esta sociedad de consumo, pero somos así porque todo lo que nos rodea nos ha educado para que lo seamos, para que no seamos capaces de encontrar alternativas. Pensamos que la “sociedad de consumo” es lo que tiene que haber, que es lo normal, porque es lo que hay y punto. Nos han enseñado a ser conformistas y cómodos, a no ver mas allá de lo que nos quieran mostrarnos, en vez de ser nosotros los que descubramos, porque para ellos lo cómodo es desarrollar y hacer crecer una sociedad consumista.

    ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad?

    Hay alguna, pero la primera que me viene a la cabeza es “Ekitruke”, un banco de tiempo, donde las personas ofrecen su tiempo en para enseñar a otras personas costura, jardinería, informática, etc. y viceversa.

    Hay plataformas, también, de acción ciudadana que trabajan y se reúnen con el objetivo es cambiar el sistema social establecido, pero normalmente tienen que ver mucho con políticas municipales.

  17. popih dice:

    Cantaba Calamaro que “la culpa es un invento muy poco generoso”….y nuestro egoísmo es lo que hace que la sociedad de consumo siga imperando y marcando el ritmo de la sociedad.

    Todos somos responsables de la situación pero no todos nos responsabilizamos. Es imposible escapar de nuestra propia sombra, pero podemos conseguir que nuestra sombra sea más pequeña…y que las posibilidades que disfrutamos se compartan y expandan a los demás…

    El mundo lo podemos cambiar entre todos, aunque está en cada uno la solución.

    En Madrid encuentro varios colectivos que hacen calle (lagaleríademagdalena, basurama….)y consiguen que una gran ciudad te sorprenda con pequeños detalles que dotan a la realidad de su pequeño espacio de magia.

  18. Andrea Iglesias Iglesias dice:

    – ¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”?

    Somos los únicos responsables de perpetuar esta sociedad consumista en la que vivimos, ¿a quién íbamos a echar la culpa sino? El consumo se ha convertido en un negocio que mueve muchísimo dinero al día, hemos pasado de consumir para subsistir, a no saber subsistir sin consumir. Compramos productos que no necesitamos, compulsivamente e inconscientemente muchas veces, vemos el consumo como un ejercicio que nos aporta felicidad, como una droga en algunos casos. Medimos la valía de las personas por la cantidad de bienes materiales que poseen, en vez de por la calidad de su persona, y en vez de buscar el beneficio grupal y/o comunitario, solemos satisfacer únicamente nuestras propias necesidades.
    Ésta es la sociedad en la que vivimos, y cambiar ésto no será nada fácil, pero pequeños cambios en nuestro día a día, podemos pensar que ayudarán si no a acabar con el consumismo, al menos a mitigar sus repercusiones. Tenemos que hacer un cambio en nuestros hábitos como consumidores, consumir responsablemente, teniendo en cuenta nuestros propios intereses, los de la comunidad y los del medio ambiente.

    – ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad?
    En mi comunidad lamentablemente no hay muchas iniciativas de este tipo, sin embargo hay algunas que creo son comunes en todas las CCAA, como pueden ser el reciclaje de libros en las escuelas o el reciclaje de ropa para niños de la propia comunidad.

    Saludos.

  19. Vega dice:

    En la mayoría de las ocasiones, todos los ciudadanos somos responsables de fomentar el consumismo y en nuestra mano está darlo una vuelta. Es difícil modificar las costumbres y tendencias de un día para otro pero si todos a nivel particular empezamos a dar un giro a nuestras actividades diarias podría ser un primer paso. De no frenarlo, entre todos seguiremos fomentando esta “sociedad de consumo”.

    De las campañas de comunicación social que más me gustan de mi ciudad es la iniciativa de “Cafés pendientes”. Varios bares de la ciudad tiene en su puerta un cartel de esta iniciativa. Eso significa que en esos establecimientos puedes tomar un café y dejar pagado otro (o varios) para que otras personas que no pueden permitírselo, se lo puedan tomar.

  20. Lara dice:

    Somos 100% responsables de perpetuar la `Sociedad de Consumo´. Si nosotros como individuos NO modificamos nuestros hábitos de consumo y los reorientamos hacia una vertiente concienciada es imposible alcanzar un uso apropiado y responsable de los recursos. No sirve dejarse llevar por la masa, debemos ser nosotros, mediante acciones conjuntas, quienes dirijamos la masa.

  21. Cloe dice:

    Somos responsables de mantener esta sociedad consumista debido en gran parte a la publicidad que siempre ha intentado incentivar la compra de productos que en realidad no necesitamos, a esto se le añade el pensamiento de algunas personas de que cuanto más tienes más vales y de tener lo último del mercado para destacar de los demás.
    Esto cada vez más se ha visto aumentado por la facilidad que tienen las personas de adquirir productos por Internet, ya que ahora no les hace falta ni acudir a la tienda simplemente a un clic realizan la compra.
    De esta forma se va perdiendo el valor de las pequeñas cosas, de todo aquello que no vale dinero y no signifique comprar y gastar.
    Mientras, en otros países utilizando la creatividad, como aparece en ambos vídeos, se obtienen resultados y además se piensa en el beneficio de la comunidad, no en el propio.
    Cabe la posibilidad de cambiar esta sociedad, proponiendo unos valores que sean los de apreciar, valorar y crear pequeñas cosas que den lugar a grandes beneficios sin tener que pensar en consumir grandes cantidades de productos.

  22. Silvia Gómez dice:

    >> ¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”?

    Somos bastante responsables de perpetuar esta sociedad de consumo.
    Por un lado, es a lo que se nos empuja desde los medios de comunicación. Se nos presenta un estilo de vida cuyo éxito se basa en que puedas obtener objetos materiales. Y eso nos provoca satisfacción.
    Y por otro lado, tampoco nos paramos a hacer autocrítica de nuestro comportamiento. Es más sencillo continuar la inercia existente, porque parece complicado llegar a cambiar algo a nivel individual.
    Lo fundamental es cómo plantear ese cambio de mentalidad. Que los niños y los jóvenes no crezcan en una sociedad que los presiona para que sean felices mediante el consumo.
    Incluso también, en los mensajes sobre cómo de salir de la “crisis”, a veces se simplifica todo a aumentar el consumo, cuando probablemente habría que replantear el funcionamiento de todo el sistema.

    >> ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad?

    En mi ciudad, he conocido iniciativas como la mencionada en el tema sobre el banco del tiempo.
    Parecen alternativas interesantes, aunque quizás no tengan la difusión suficiente y adecuada y la mayoría de la gente no llega a probarlas.

    Saludos 🙂

  23. Jennifer dice:

    Dentro del desarrollo del diseño Social, planteria una explicación personal como la un forma de brindar herramientas prácticas y útiles a la sociedad para mejorar su calidad de Vida. El consumismo lo hemos arraigado unicamente como una forma de compra y venta de productos, unos útiles y la mayoria innecesarios que nos desvian de temas importantes como lo es el Consumo intangible, nos venden ideas y pensamientos que confunden nuestras desiciones al momento de actuar como sociedad.

    En mi país, los proyectos de diseño social que màs se están tratando son los de reciclaje y educación, manejado por medio de herramientas de comunicación visual. Pero, fallan la mayoria en un mismo punto y es que no muestran lo siguiente al actuar, es decir, se plantea la idea, se plantea el desarrollo, se plantea lo que se consigió, pero no se hace un post seguimiento y muestra de como se siguio manejando, lo que genera que para el usuario la mayoría de estas iniciativas sean solo informativas y olvidadas rapidamente.

  24. Jose dice:

    ¿En qué medida somos responsables de perpetuar esta “sociedad de consumo”?

    Creo que somos bastante culpables del consumismo actual. Hemos caído en sus redes sin dudar, con una venda en los ojos, con la “confianza” de que lo que nos invitaban a consumir era por nuestro bien, por mejorar nuestra vida e incluso para ser más felices.

    Yo siempre hablo de poner el “freno de mano” y analizar lo que tenemos y si realmente hay que, por ejemplo, sustituir la lavadora por una nueva que es tan silenciosa que puede lavar mientras duermes, o que te compres el televisor curvo de 48 pulgadas para tu salón de 10 metros cuadrados. Y así podría seguir…

    Lo más reciente sobre consumo lo he visto en el Mercadona: no reponen determinados productos para que te lleves los que ellos quieren que te lleves. Y lo hacemos, ¿eh?, nos llevamos lo que quieren hasta que paras y te preguntas ¿pero cómo?, ¿por qué?.

    Vamos demasiado deprisa a no sé dónde, así que hasta que no paremos de consumir a lo loco, obligaremos a rediseñar responsablemente.

    ¿Existen casos o iniciativas de diseño o comunicación social en tu ciudad?

    En mi ciudad han resurgido los rastros solidarios: donde recogen artículos de cualquier tipo que ya no usas para darlos a otras personas a los que sí les hace falta o pueden darle uso.

    La comunicación o diseño social más impactante que se ha dado es la crisis que aun se padece y durante la que muchas personas se han parado por primera vez a reflexionar sobre qué tengo y qué necesito. ¡Ojalá no se olvide y eduquen a sus hijos en el valor de los pequeños detalles!

    Saludos.

  25. Ximena Chaparro dice:

    Pienso que somos completamente responsables de estar viviendo en una sociedad de consumo sin precedentes, el delirio de la compra sin conciencia aumenta todos los días, y vergonzosamente nos seduce demasiado fácil. Creo que más que la conciencia hacia el consumo es importante la información sobre las consecuencias y sobre los procesos de producción de la mayoría de las cosas que consumismos.

    En mi ciudad no conozco una iniciativa sobre este tema, creo que frente a la exposición de hoy es necesario indagar y propagar información necesaria y soluciones prácticas para el sistema.

  26. Adriana dice:

    Buenas Noches,

    Creo que lo podría resumir en:
    mi libertad termina cuando empieza la del otro (persona, ser vivo o cosa)
    si cumpliéramos esto, no pasaríamos por encima de nadie ni nada.
    Es paradójico que el la era de la conectividad, estemos más desconectados
    que nunca, de las cosas que realmente valen la pena, ya sea por la desinformación, el mundo irreal que nos han vendo, el pasotismo, y aquella frase que no soporto “da igual”,
    Si la distribución de la riqueza del mundo esta 1% – 99%, somos muchísimos más y como comenta Jaime, nosotros alimentamos el sistema tanto consumiendo como trabajando, subestimamos el poder las masas, por lo tanto nuestra responsabilidad en esta situación “carrera de ratas” es muy alta.

  27. Roger dice:

    Vivimos en una sociedad en el que el sistema de vida entre la producción y el consumo están, la mayor parte de las veces muy separados entre sí, cosa que anteriormente no ocurria. Consumimos patatas de Holanda; naranjas de Argentina; pescado del Pacífico… y habitualemente los productores cercanos han de malvender sus productos por la presión de las multinacionales del comercio.
    Esto ocurre, evidentgemente, porque los ciudadanos lo queremos, porque no somos lo bastante conscientes. Bastaría con decir no cuando vamos a comprar, para que todo esto cambiase.
    En esta zona se ha creado la Ecoxarxa, una asociación donde se intercambian productos, servicios y tiempos. Hay un mercado semanal y existe una moneda para facilitar los intercambios, el ECO, pero siempre que es posible se utiliza el intercambio directo( Ej: te cambio este pollo de corral por 7 kg de naranjas). Se vende de todo desde hortalizas a objetos de segunda mano.
    Lo forman personas que pretenden crear los pilares de una nueva economia basada en la solidaridad y las relaciones de convivencia sobretodo en el mismo pueblo.

  28. Natalia dice:

    Buenos días y feliz lunes,

    Al formar parte de la sociedad, tenemos nuestra parcela de responsabilidad en muchas cosas de las que suceden, como la “sociedad de consumo”. Cada uno es libre de decidir qué y cómo quiere consumir. Bueno, a veces no es tan libre porque sus condiciones económicas no se lo permiten. Hablo en general.

    Lo que más nos cuesta es tomar consciencia de nuestros actos cotidianos y asumir las consecuencias que ellos suponen. Aún así el paso siguiente, que sería cambiar un hábito de consumo, también requiere de esfuerzo. La recompensa es grande, pero como a veces no se manifiesta de manera tangible, el proceso de cambio no es apetecible.

    En mi ciudad abrieron una tienda de bicis hace dos o tres años que ha triunfado y ya tiene varias franquicias. Se llama recycling y así se definen: “Somos Recycling es la primera tienda física de bicicletas de segunda mano de Madrid. Somos apasionados de la bicicleta, que buscamos una alternativa al mercado actual, y vemos la necesidad de reutilizar-reciclar las bicicletas usadas que hay en el mercado”.

    Cualquiera puede poner a la venta su bici de segunda mano en una tienda con garantías, que ellos se encargan de ponerla a punto, recomendarte precio y venderla. Ellos se llevan un porcentaje de la venta, simplemente.

    Me encanta el concepto y además hacen otras muchas acciones comprometidas con la sociedad.

    Un saludo 🙂

  29. Natalia dice:

    Buenos días y feliz lunes,

    Al formar parte de la sociedad, tenemos nuestra parcela de responsabilidad en muchas cosas de las que suceden, como la “sociedad de consumo”. Cada uno es libre de decidir qué y cómo quiere consumir. Bueno, a veces no es tan libre porque sus condiciones económicas no se lo permiten. Hablo en general.

    Lo que más nos cuesta es tomar consciencia de nuestros actos cotidianos y asumir las consecuencias que ellos suponen. Aún así el paso siguiente, que sería cambiar un hábito de consumo, también requiere de esfuerzo. La recompensa es grande, pero como a veces no se manifiesta de manera tangible, el proceso de cambio no es apetecible.

    En mi ciudad abrieron una tienda de bicis hace dos o tres años que ha triunfado y ya tiene varias franquicias. Se llama recycling y así se definen: “Somos Recycling es la primera tienda física de bicicletas de segunda mano de Madrid. Somos apasionados de la bicicleta, que buscamos una alternativa al mercado actual, y vemos la necesidad de reutilizar-reciclar las bicicletas usadas que hay en el mercado”.

    Cualquiera puede poner a la venta su bici de segunda mano en una tienda con garantías, que ellos se encargan de ponerla a punto, recomendarte precio y venderla. Ellos se llevan un porcentaje de la venta, simplemente.

    Me encanta el concepto y además hacen otras muchas acciones comprometidas con la sociedad.

    Un saludo.

  30. Jaime Castro dice:

    En respuesta a la cuestión que se plantea en este punto, creo que somos responsables y cómplices de este sistema de consumo exagerado, sin nosotros mismos simplemente dejaría de existir, pero sólo somos la punta del iceberg. En la base de este tinglado conviven a conveniencia empresas hambrientas de papel moneda y poder, que tienen a sus órdenes a diseñadores, sociólogos, psicólogos, periodistas, expertos en marketing… a través de los cuales mueven los hilos de este potente engranaje que se sustenta en los medios de comunicación de masas; su gran aliado y valedor.

    Todos ellos hacen que se haga cuanto menos difícil vivir de otra manera que no sea la de consumir cosas prescindibles de manera casi innata. Hoy ya no adquirimos productos por una necesidad material y práctica como se hacía hace algunos años, comprar hoy es más una cuestión psicológica y social.
    El actual sistema de consumo ha creado novedosas técnicas de manipulación y persuasión, dignas de la más alta tecnología sobre la naturaleza humana, que han provocado que “comprar-gastar” se hayan convertido en la base de nuestro día a día. Hoy, comprar nos hace sentir bien. Hoy, hay que llevar lo último para ser “Cool”, si no estás “Out”. Hoy, las empresas no nos venden productos, nos ofrecen sensaciones, sentimientos. Nos han cambiado el concepto tradicional de consumo.

    Por eso, el ciudadano de a pie está obligado a una reflexión: ¿somos capaces de prescindir de todo lo prescindible que nos rodea, de dejar a un lado este consumo exacerbado, y ser más libres?

    Como ejemplo a una iniciativa de diseño social me gustaría hacer referencia a una página de Facebook sobre consumo colaborativo en Córdoba.
    Como factor fundamental del funcionamiento de esta iniciativa social quiero reivindicar su importancia social en estos tiempos de crisis económica porque además de que se aprovechan objetos que sus dueños ya no necesitan, se les da una segunda oportunidad en manos de alguien que realmente lo precisa. Con lo que se cumple la función social de ayuda a terceros, además de menguar el impacto de las acciones del hombre sobre el entorno.

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