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Fiscalidad y Aspectos Legales en el crowdfunding

En el siguiente cuadro se puede observar un resumen de la legislación vigente que afecta al sistema de financiación colectiva o crowdfunding en función del sistema de recompensa:

• Donación
• Recompensa

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A continuación veremos cómo afecta la fiscalidad según el rol que se desarrolle en el crowdfunding: emprendedor/promotor.

Aspectos fiscales del crowdfunding para promotores de proyectos.

Si el tipo de crowdfunding está basado en donaciones:

En este modelo los receptores de las aportaciones reciben donaciones de dinero sin entregar nada a cambio. Lo reciben exclusivamente con fines altruistas o de patrocinio.

Desde el punto de vista fiscal, es muy importante distinguir la personalidad jurídica de quien recibe las aportaciones para determinar por qué impuesto está gravada la operación de aportación de fondos:

– Persona Física (Autónomo)

Si quien recibe las aportaciones es una persona física hay que acudir a la Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (Ley 29/1987, de 18 de Diciembre) para saber que obligaciones tributarias se tienen.

Desde el punto de vista teórico, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones grava tres tipos de hechos imponibles:

• Herencias

• Donaciones y otras trasmisiones lucrativas inter vivos (condonaciones de deudas, asunción de la deuda de otro sin contraprestación, …)

• Seguros de vida

• Puesto que el hecho imponible objeto de estudio son las donaciones, a continuación enumeramos los aspectos teóricos de la Ley que aplican:

Sujeto Pasivo: el destinario o perceptor de la donación.

Base Imponible: el valor neto de los bienes y derechos adquiridos, entendiéndose como tal el valor real de los mismos minorado por las cargas y las deudas deducibles.

• Base Liquidable: en los casos de donaciones coincide íntegramente con la base imponible.

Tipo de gravamen: la tarifa del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones es única y progresiva. Aplicándola a la base liquidable, se obtiene la cuota íntegra.

• Gestión del Impuesto: la liquidación del impuesto se debe hacer en la localidad que sea la residencia habitual del adquirente en los últimos cinco años.

– La documentación obligatoria a presentar es la siguiente:

Modelo 651 y Anexos debidamente cumplimentados.
Documento notarial de donación y copia simple o documento privado de donación y copia.
Fotocopias de los DNI del donante y del donatario, si no disponen de tarjetas identificativas.

– Persona Jurídica (asociación)

Si quien recibe las aportaciones es una persona jurídica, la operación se encuentra sujeta a diferentes impuestos:

• La formalización de la donación en escritura pública estará sujeta a lo establecido en la Ley del Impuesto sobre Transmisiones y Actos Jurídicos Documentados (RDL 1/1993, de 24 de septiembre)

• El ingreso por donación se rige por lo establecido en la Ley del Impuesto de Sociedades (RDL 4/2004, de 5 de marzo)

Comencemos por el momento de la formalización. La donación se puede formalizar en escritura pública o en escritura privada. En este caso, al ser una persona jurídica la donataria, no aplica la Ley de Sucesiones y Donaciones. Pero, si se formaliza en documento público ante notario hay que pagar la “cuota fija” que se paga por copias de escrituras y actas notariales que asciende a 0,30 euros por pliego o 0,15 euros por folio a elección del notario. No se paga la llamada “parte variable” del impuesto puesto que no se trata de un acto inscribible en ningún registro público.

Las diferentes posibilidades que nos podemos encontrar:

• El destino que la empresa donataria da al dinero es la compra del inmovilizado necesario para la producción. En este caso, como se ha mencionado anteriormente, la donación de imputa inicialmente al patrimonio y se traspasa a la cuenta de resultados como ingreso de la misma manera que se va a amortizando el bien. Por tanto, en el impuesto de sociedades se irá declarando como ingreso del ejercicio año tras año en el epígrafe “Subvenciones de Explotación incorporadas al Resultado del Ejercicio” de la cuenta de resultados incluida en el modelo 200.

• La donación se va emplear para hacer frente a los gastos necesarios para la puesta en marcha (sin tener en cuenta la compra de inmovilizado o de existencias): en este caso la donación se registrará como ingreso en el ejercicio en que se devengue el gasto. En la declaración del impuesto sobre sociedad formará parte del ingreso declarado, en el epígrafe “Subvenciones de Explotación Incorporadas al Resultado del Ejercicio” si se van a emplear para gastos concretos o en el epígrafe “Imputación de Subvenciones, Donaciones y legados de carácter financiero” si es la forma de financiación de la Sociedad del modelo 200.

Si el tipo de crowdfunding está basado en recompensas

En este modelo los aportantes de fondos reciben una recompensa no monetaria, como algo simbólico o la entrega de la primera edición del producto. En este caso, tanto si quién recibe las aportaciones es persona física (autónomo), como si es persona jurídica, se está sujeto a lo que establece la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el valor añadido.

En el caso de que las aportaciones las reciba una persona física sin estar desarrollando una actividad profesional o empresarial estará sujeto a lo establecido en la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Por tanto, en este tipo de modalidad, el impuesto a aplicar va en función de la realización o no de una actividad empresarial/profesional o no.

Actividad Empresarial o Profesional

Según el artículo 5 dos de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, “ son actividades empresariales o profesionales las que impliquen ordenación por cuenta propia de factores de producción materiales y humanos o de uno de ellos, con la finalidad de intervenir en la producción de bienes o servicios”.

Por tanto, si las aportaciones se están recaudando para el desarrollo de una actividad empresarial y, se va a entregar una recompensa, siempre se está hablando de una operación sujeta a IVA, es decir, la persona física (autónomo) o jurídica, tendrá que emitir la correspondiente factura con IVA por la contraprestación entregada.

Ahora bien, existen matizaciones en función de si la contraprestación se trata de la entrega de un bien físico, de un servicio o de una simple mención:

a. Entrega de un producto

El artículo 8 de la Ley del IVA establece que se considerará entrega de bienes “la transmisión del poder de disposición sobre bienes corporales, incluso si se efectúa mediante cesión de títulos representativos de dichos bienes”.

Es decir, si la empresa receptora de las aportaciones pone a disposición de los aportantes algún tipo de bien, se considerará entrega de bienes.

Esto implica que la empresa que entrega el bien, deberá emitir la correspondiente factura con IVA. El tipo de IVA que gravará esta operación dependerá del tipo de bien: 4%, 10% o 21%.

Respecto a la valoración que se tiene que dar al producto entregado, el artículo 78 de la Ley de IVA, establece la base imponible será la contraprestación que se recibe del destinario del bien, es decir, que el valor que se debe dar al bien entregado en la factura es el correspondiente a la aportación económica recibida.

b. Prestación de servicios

El artículo 11 de la Ley de IVA, indica que “a los efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido, se entenderá por prestación de servicios toda entrega sujeta al citado tributo que, de acuerdo con esta Ley, no tenga la consideración de entrega, adquisición intracomunitaria o importación de bienes”. Por tanto, la prestación de servicios se convierte en una categoría residual, cuando la operación en cuestión no puede englobarse dentro del resto de las categorías. No obstante, en el mismo artículo se citan operaciones que se consideran prestaciones de servicios. Entre la lista que se enumera, detallamos las que más probablemente se pueden financiar mediante el crowdfunding:

• El ejercicio independiente de una profesión, arte u oficio

• Las cesiones y concesiones de derecho de autor, licencias, patentes, marcas de fábrica y comerciales y demás derechos de propiedad industrial e intelectual

• El derecho a utilizar instalaciones deportivas o recreativas

• La explotación de ferias y exposiciones

• El suministro de productos informáticos que hayan sido confeccionados previo encargo conforme a las especificaciones de su destinatario

• …

Una vez delimitado el concepto de prestación de servicios, las obligaciones que tiene el receptor de las aportaciones son idénticas que en el caso de que la contraprestación sea la entrega de bienes.

c. Publicidad o mención

Sin lugar a dudas, es una de las casuísticas más complicadas de exponer. Puede haber opiniones distintas al respecto pero la tendencia que va tener más peso es la de que si la contraprestación a la aportación monetaria es una mención en una página web, en una conferencia, en un libro,… estamos hablando de una prestación de servicios asimilable al marketing. En este caso, las obligaciones son exactamente las mismas que las comentadas en el apartado anterior.

Ahora bien, ¿qué obligaciones fiscales tienen aquellos promotores de crowdfunding que a cambio de una aportación monetaria tan sólo ofrecen la publicación de tu nombre en un apartado de agradecimientos? Pues en estos casos, en los que no se desprende ningún interés de dar publicidad al aportando de fondos, se debe tratar como una donación y cumplir con las obligaciones comentadas en el primer apartado.

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Aspectos fiscales del crowdfunding para inversores o mecenas de proyectos.

Si el tipo de crowdfunding está basado en donaciones.

En este modelo los financiadores de las campañas realizan entregas de dinero sin recibir nada a cambio. Lo realizan, exclusivamente, con fines altruistas o de patrocinio.

Desde el punto de vista fiscal, lo más importante es determinar si la entidad que va a recibir la donación se encuentra dentro de las reguladas en la Ley 49/2002, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, en cuyo caso, los donativos tendrán la consideración de deducibles tanto en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas como en el Impuesto de Sociedades.

Para el caso concreto del crowdfunding, no es lo más habitual que se dé la circunstancia de financiar un proyecto que esté vinculado a una entidad regulada por la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, por lo que los donativos no tendrán el carácter de deducible ni en el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas ni en el Impuesto de Sociedades.

En el caso, de que el proyecto a financiar sí estuviera vinculado a una entidad regulada por la Ley 49/2002, habría que tener en consideración lo siguiente:

– El donante es una persona física: se podrán aplicar, con carácter general, el 25% de las cantidades donadas (art. 68.3 Ley 35/2006, del IRPF)

– El donante es una persona jurídica, sujeto pasivo del Impuesto de Sociedades: se podrá deducir de la cuota íntegra, con carácter general, el 35% de las cantidades donadas. En ambos casos existe un límite en el importe a deducir del 10%, con carácter general, de la base imponible del Impuesto de Sociedades o de la base liquidable si se trata del Impuesto de la Renta de Personas Físicas.

Si el tipo de crowdfunding está basado en recompensas

En este modelo los aportantes de fondos reciben una recompensa no monetaria, por ejemplo la entrega de la primera edición del producto, o descuentos en la adquisición de los mismos, artículos promocionales, etc.

La última manifestación normativa relativa a esta cuestión es la consulta vinculante V2831‐13, del 26/09/2013 donde, textualmente se dice: “En el caso de que las cantidades a recibir lo sean en contraprestación a alguna entrega de bienes o prestación de servicios, la operación en cuestión ya no tendrá carácter lucrativo, sino oneroso, resultando aplicable entonces el impuesto que grava las transmisiones onerosas, que será, en función de la naturaleza de la operación y de la persona que las realice, el Impuesto sobre el Valor Añadido (actividades empresariales o profesionales) o la modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (entregas o prestaciones de servicios al margen de actividades empresariales o profesionales)”.

Si el inversor, financiador del proyecto es una persona física, recibirá su “recompensa” en la forma acordada con el promotor, y no tendrá ningún tipo de impacto fiscal. Si el inversor, financiador del proyecto es una persona jurídica, hay que tener en cuenta que lo que está recibiendo a cambio de su aportación, debe ser considerado como una entrega de bienes, en el caso de que el promotor le haga entrega de algún artículo, o bien como prestación de servicios, para los casos de patrocinios, publicidad, etc. Hay que distinguir entre:

Entrega de bienes: al tratarse, con carácter general, de bienes que no van a estar afectos a la actividad económica del inversor, no tienen el carácter de deducible ni en el Impuesto sobre el Valor Añadido (el IVA asociado a dicho bien, no es deducible, será más gasto para la empresa) ni en el impuesto de sociedades (no será considerado gasto deducible a la hora determinar la base imponible del impuesto).

Prestación de servicios: En este caso el inversor, financiador del proyecto, está recibiendo a cambio de su aportación un servicio que sí puede ser considerado afecto a su actividad, como puede ser publicidad en la tienda del promotor, en su página web, etc. En estos casos, el IVA soportado reflejado en la factura que nos deba hacer llegar el promotor debe ser considerado como gasto deducible. Así mismo, de cara a la liquidación del impuesto sobre beneficios, el gasto debe ser considerado como gasto deducible.

Crowdfunding-ALTERNATIVAS DE FINANCIACIÓN

ACTUALIZACIÓN ENRO 2015

El Congreso ha aprobado este jueves el proyecto de ley de Fomento de la Financiación Empresarial, que regula nuevas formas de acceso al crédito como la financiación participativa, conocida comocrowdfunding. La principal novedad aportada por el Senado a la normativa, que había sido aprobada por el Consejo de Ministros a principios del pasado octubre, es que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se convierte en la responsable de la supervisión, inspección y sanción de los proyectos que se acojan a este modelo de financiación.

El Proyecto Ley de fomento de la financiación empresarial promueve también la denominada “financiación participativa o colectiva” a través de plataformas de Internet. Esta financiación permite la puesta en marcha de proyectos, no apoyados por entidades financieras de crédito, gracias a la aportación de capitales, pequeños o grandes, de un gran conjunto de inversores, ya sea mediante adquisición de acciones, préstamos o participaciones de responsabilidad limitada.

El Proyecto Ley permite mejorar significativamente la protección de los inversores y ampliar las garantías que aminoren el riesgo de este tipo de inversiones; por lo que se da un impulso a este modelo de financiación.

Diferencias: 

Conviene diferenciar los diferentes tipos de financiación existente a través de éstas plataformas. Estas diferencias van, principalmente, en función del objetivo de la inversión y del instrumento utilizado. Así se puede identificar las siguientes modalidades:

Crowdfunding de recompensa: Los denominados cofinanciadores apoyan proyectos que consideran de interés y de los cuales no recibirán ninguna compensación monetaria, sinorecompensas de carácter no monetario -posibilidad de comprar el producto antes de lanzarse al mercado a un precio inferior, agradecimientos personalizados en la página web, aparición del nombre del confinanciador en carteles publicitarios, etc…-. Es una inversión más de mecenazgo que puramente financiera.

Crowdfunding Equity (micromecenazgo de inversión): Los inversores se convierten en accionistas de la empresa al participar en el capital social de la compañía. El retorno esperado es básicamente monetario, aunque podría darse también de carácter mobiliario mediante el aumento de la participación en el accionariado. En este caso, al igual que la inversión en acciones de cualquier compañía por otras rutas diferentes, no se garantiza la recuperación del capital; se recupera en la medida en que exista posibilidad de venderlas a otro inversor.

Crowdlending (micropréstamos): Es un modelo de financiación equivalente al anterior, aunque en este caso existe un compromiso por parte de la empresa de devolver las cantidades aportadas a los inversores, más unos intereses prefijados de antemano, y de acuerdo con un calendario prefijado en el momento del contrato.

El proyecto ley sólo regula las operaciones de financiación participativa que busquen un rendimiento dinerario, como elcrodfunding equity y el crowdlending, mediante la imposición de requisitos de control importantes que con anterioridad no existían. En este sentido cabe destacar las siguientes novedades:

-Establecimiento de un régimen jurídico de las entidades vinculadas a este tipo de operaciones denominadas “Plataformas de Financiación Participativa”.

-Se regula y reserva la actividad de este tipo de plataformas a lasempresas autorizadas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Clarificación de las normas aplicables a los agentes que utilicen este novedoso canal de financiación.

Uno de los aspectos que se destaca de este proyecto de ley de financiación empresarial es que las plataformas pasarán a ser supervisadas por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En términos generales los proyectos de financiación participativa deberán cumplir los siguientesrequisitos:

-Estar dirigidos a una pluralidad de personas físicas o jurídicasque esperan obtener un rendimiento dinerario.

-Realizarse por promotores, personas físicas o jurídicas que solicitan la financiación en nombre propio.

-Destinar la financiación que se pretende captar exclusivamente a un proyecto concreto del promotor, que sólo podrá ser de tipo empresarial, formativo o de consumo.

-Financiarse a través de las siguientes alternativas:

-Emisión o suscripción de obligaciones, acciones ordinarias y privilegiadas u otros valores representativos de capital.

-Emisión o suscripción de participaciones de sociedades de responsabilidad limitada.

-La solicitud de préstamos.

En cuanto a los tipos de inversores, de manera resumida, se diferencia entre inversores acreditados y no acreditados, que se distinguen en base a unos requisitos plasmados en el proyecto ley. Estos requisitos hacen referencia, sobre todo, a sus capacidades de inversión.

El proyecto ley prevé que, para conformar una plataforma de crowdfunding, el capital social mínimo de 60.000 euros deba ser desembolsado íntegramente en efectivo. No obstante, también se permite constituir una plataforma de este tipo mediante una tercera vía: contar con una “garantía equivalente” que tenga un nivel de cobertura “equivalente” a la del capital social mínimo y el seguro de responsabilidad civil. El Senado también ha reducido el “esfuerzo” que las plataformas de crowdfunding deben hacer en aras a la transparencia, de modo que ya no deba difundir sino únicamente hacer accesible la información entre los promotores de los proyectos y los potenciales inversores a través de su página web.

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