5.3 ARTIVISMO PRÁCTICO PARA NUESTRAS LLAMADAS A LA ACCIÓN

La estética no es algo relacionado única y exclusivamente con lo artístico, pero lo artístico es uno de los primeros espacios donde empezamos a acercarnos, sentir y experimentar con lo creativo desde pequeños. Es una forma de comprender y relacionarse con el mundo; una manera de expresar nuestra visión personal, de opinar, criticar, plantear, poner en tela de juicio: a nosotros y a la sociedad de la que formamos parte y construimos.

El arte permite buscarse, encontrar nuevos caminos. Ha servido durante siglos para transmitir creencias, modos de vida, ideas; para promover estereotipos y modelos, también para cuestionarlos, denunciarlos y romperlos. De las pinturas prehistóricas a la publicidad, de las pirámides a los retratos de monarcas absolutistas, de las obras de los revolucionarios Románticos a las rompedoras vanguardias.

Comprender el Arte, su iconografía, su lenguaje, sus herramientas, es una manera de análisis, de crítica, de libertad. Experimentando, probando cosas nuevas, buscando qué queremos contar, de qué manera, con qué recursos; encontramos y conocemos el medio y a nosotros mismos y descubrimos otras posibilidades, que podemos replantearlas o incluso podemos crearlas.

Vivimos en la sociedad de la imagen, pero nadie nos enseña a leerla, a comprenderla, a mirarla desde dentro. Recibimos bombardeos constantes de mensajes, que engullimos, sin cuestionar. Crecemos en un medio en el que la Educación Artística y Visual se basa en colorear todos las mismas plantillas, sin salirse; recortar sin salirse; hacer flores iguales; pintar árboles verdes con tronco marrón y vacas blancas con manchas negras, tocar un poco la flauta, bailar sin romper los pasos.

¿Dónde quedan los espacios para imaginar, para resolver, para cuestionar, para probar, para plantear…para crecer y ser? Si la actividad del hombre se limitara a reproducir el pasado, él sería un ser vuelto exclusivamente hacia el ayer e incapaz de adaptarse al mañana diferente.

ARTE + ACTIVISMO = ARTIVISMO

Artivist (artivista en castellano) es una palabra “portmanteau” que combina “arte” y “activismo“. El Artivismo se ha desarrollado en los años recientes al mismo tiempo que las protestas en contra de la globalización y los conflictos armados emergieron y proliferaron. En muchos de los casos los artivistas tratan de empujar agendas políticas con la idea del arte. De todas maneras este no es arte político como se ha visto anteriormente, en el sentido de trabajos artísticos con tendencia política.

Os recomendamos visitar: http://actipedia.org

El artivista se encuentra involucrado muchas veces en arte callejero o arte urbano, manifestándose en contra de las publicidades (adbasting – subvertising). Un típico objetivo a corto plazo para activistas es reclamar espacios público pero también podemos encontrar artivistas comprometidos en diferentes medios de comunicación como internet y no solo por acciones que podrían ser descriptas como hacktivismo.

El arte contemporáneo está íntimamente ligado a la sociedad, a la evolución de los conceptos sociales, como el mecanicismo y la desvalorización del tiempo y la belleza. Es un arte que destaca por su instantaneidad, necesita poco tiempo de percepción, con oscilaciones continuas del gusto, cambiando simultáneamente: así como el arte clásico se sustentaba sobre una metafísica de ideas inmutables, el actual, de raíz kantiana, encuentra gusto en la conciencia social de placer (cultura de masas).

En una sociedad más materialista, más consumista, el arte se dirige a los sentidos, no al intelecto. Las últimas tendencias artísticas pierden incluso el interés por el objeto artístico: el arte tradicional era un arte de objeto, el actual de concepto. Hay una revalorización del arte activo, de la acción, de la manifestación espontánea, efímera, del arte no comercial (arte conceptual, happening, environment) y nuestras asociaciones y nuestros proyectos de emprendimiento e innovación social pueden aprender mucho de ello.