He tenido el privilegio de redactar y maquetar el “Decálogo para la creación de materiales audiovisuales sobre refugio y migraciones” para el proyecto Cinco Millones de Pasos de Andalucía Acoge. No lo hice para sumar otra guía a una carpeta de descargas. Lo hice porque cada vez que levantamos una cámara frente a alguien que ha tenido que abandonar su hogar, tomamos una decisión ética con impacto real en su vida y en la conversación pública.

Redacción y maquetación: disenosocial.org.
Fotografía de portada: Kalin Coromina.
En los últimos años he visto cómo la inmediatez y la búsqueda de clics aplastan matices. He visto también cómo una buena foto logra lo contrario: abre espacio para comprender, escuchar y actuar. Este decálogo nace de esa tensión. Es una herramienta práctica para profesionales de la comunicación, activistas y equipos de entidades sociales, pero también un recordatorio personal de por qué hacemos lo que hacemos.
Quise que la guía fuese clara y accionable. Por eso se organiza en diez ideas directas que, en conjunto, proponen otra forma de mirar y narrar:
La ética primero. Antes de disparar, paro. Me pregunto si la imagen respeta a la persona y si yo sería capaz de mostrar esa foto a su familia sin sonrojo. La empatía no es un adorno; es el filtro que evita daños.
La estética, al servicio de la historia. La belleza importa porque sostiene la atención, pero no puede devorar el sentido. Busco planos, luz y composición que hagan que quien mira quiera saber más, no que se quede en la superficie.
Contexto o nada. Una imagen sin contexto es un anzuelo para los estereotipos. Anoto lo que no se ve: por qué están ahí, qué pasa alrededor, qué no debe deducirse. Prefiero una foto menos “impactante” si cuenta mejor la verdad.
Seguridad ante todo. Valoro riesgos para la persona retratada, también a medio y largo plazo. Respeto especial a menores, a quienes piden asilo, a quienes podrían ser identificados por agresores. No todo se publica. No todo debe publicarse.
La atención que invita a pensar. Quiero imágenes que frenen el scroll. No para golpear, sino para crear un hueco donde aparezcan preguntas. Si la foto no ayuda a entender mejor, no la uso.
Veracidad con responsabilidad. Sé que mi mirada no es neutra. Por eso documento, contrasto y asumo mis decisiones. El “testigo” no es solo quien estuvo, es quien se hace cargo del relato que emite.
Dignidad por encima del relato. Si una foto daña la dignidad, no vale, aunque “funcione”. Involucro a la persona en cómo se cuenta su historia. Quiero que se reconozca en lo que publicamos.
Diversidad que rompe clichés. Huir del catálogo repetido de barcas, mantas térmicas y miradas perdidas. También hay alegría, trabajo, estudio, rutinas. Mostrar la vida cotidiana es una forma de justicia.
Contra la inmediatez, criterio. Tomo aire antes de publicar. Reviso consentimiento, contexto y consecuencias. Un minuto de pausa evita años de daño.
Libertad y oficio. Me debo a las personas y a la sociedad, no a las expectativas de un algoritmo. Defiendo mis elecciones ante redacciones, clientes y audiencias. Ahí empieza la ética profesional.
El decálogo no es una teoría aislada. Se apoya en procesos concretos que hemos integrado en los talleres de Cinco Millones de Pasos y en la práctica de Andalucía Acoge:
Consentimiento informado real. No es una firma rutinaria. Es una conversación. Explico dónde circulará la imagen, durante cuánto tiempo y con qué fines. Ofrezco alternativas: manos en lugar de rostro, espaldas, siluetas, entornos sin datos identificativos. Si la persona duda, no insisto.
Cuidados legales y de datos. Trabajo con pautas claras sobre derecho a la propia imagen, protección de menores, tratamiento de datos y retirada posterior si cambian las circunstancias. Lo jurídico no es un freno; es protección.
Guiones visuales que suman contexto. Cada pieza (foto, vídeo, corto para redes) sale con una nota de contexto que evita interpretaciones dañinas. Si el pie de foto invita al prejuicio, reescribo.
Checklist de publicación. Antes de difundir, paso por una lista breve: ¿respeta la dignidad? ¿Hay consentimiento informado y revocable? ¿Puede generar riesgos? ¿Aporta algo nuevo o solo satura? Si falla un punto, no publicamos.
Diversidad de voces delante y detrás. Busco autorías diversas y participo con personas migrantes y refugiadas en la toma de decisiones. No es “dar voz”: es compartirla.
Este decálogo también dialoga con un debate que me atraviesa como comunicadora: el poder y los límites de la imagen. Algunas fotos han conmovido al mundo y, al mismo tiempo, han expuesto innecesariamente a quienes aparecen en ellas. No quiero renunciar a la capacidad de la imagen para movernos, pero tampoco quiero sacrificar a nadie en su nombre. Por eso insisto en la pausa, en el consentimiento y en el contexto. Si una imagen solo genera impacto efímero y no facilita comprensión, encuentro o reparación, prefiero no usarla.
¿Cómo quiero que se use esta guía? En equipo. En redacciones y en entidades sociales. En aulas y en formaciones. Como punto de partida para discutir un caso real antes de salir a grabar o fotografiar. Como apoyo para decir “no” cuando te pidan “algo más fuerte”. Como respaldo cuando alguien te pregunte por qué pixelas un rostro o por qué decidiste no publicar.
También me gustaría que se use para contar historias distintas. Cinco Millones de Pasos no es solo un proyecto; es una invitación a caminar junto a quienes hacen su vida aquí, a multiplicar relatos que no caben en una portada. Hay que mostrar el esfuerzo por regularizarse, la búsqueda de vivienda, la escuela, el trabajo, el deporte, los cuidados, los vínculos. Hay que mostrar también la violencia administrativa, la frontera que se cuela en lo cotidiano, pero sin convertir a nadie en “caso”.
Termino con algo que me repito cada vez que arranco una nueva pieza: la cámara no es un escudo, es un compromiso. Ojalá este decálogo te sirva como me sirve a mí: para sostener el oficio sin dañar a quien más importa, para sumar rigor y humanidad, para que nuestros materiales de comunicación no solo cuenten, sino que cuiden.
Gracias a Andalucía Acoge por confiar en Diseño Social para dar forma a esta herramienta. Si la pones en práctica, no dudes en adaptarla, discutirla y mejorarla. Es un documento vivo, como lo son las vidas que intentamos contar con respeto.
Decálogo para la creación de materiales audiovisuales sobre refugio y migraciones
Fuente y proyecto: Federación Andalucía Acoge. Documento elaborado en el marco del proyecto Cinco Millones de Pasos (Proyecto KLEOS), financiado por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social y cofinanciado por el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI).
Redacción y maquetación: disenosocial.org.
Fotografía de portada: Kalin Coromina.
Presentación
Esta guía facilita a entidades sociales, medios de comunicación y a la ciudadanía criterios prácticos para generar y publicar contenidos audiovisuales sobre personas solicitantes o beneficiarias de protección internacional.
Se aplica en general a migraciones, con foco en el tratamiento de imágenes que reflejan la realidad de quienes solicitan asilo.

Definición clave (Convención de Ginebra, 1951, art. 1.A.2): persona refugiada es quien, por “fundados temores de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas”, se halla fuera de su país y no puede o no quiere acogerse a su protección.
Decálogo de buenas prácticas para creadores audiovisuales

1. Ética: la empatía conduce a la decisión correcta
- Evita el “impacto” vacío (clickbait visual). La viralidad no exime de responsabilidad.
- Prioriza valores y derechos de personas y colectivos vulnerables.
- Practica la empatía activa: convive, escucha y colabora con las personas protagonistas.
“Nuestro trabajo es ser lo más humano posible.” — Zalmaï, fotoperiodista

2. Estética: al servicio de la historia
- La estética sostiene la atención, pero no debe devorar el sentido.
- Elige momento, plano, iluminación y personajes al servicio del relato.
- Pregúntate: ¿qué emoción despertará la imagen y qué invita a saber?
“Necesitamos estética en las imágenes como buen lenguaje en las palabras.” — Aidan White


3. Contexto: la imagen como resumen simbólico de la historia
- Una foto sin contexto se presta a estereotipos y malinterpretaciones.
- Aporta datos y claves que permitan una lectura correcta.
- Difunde mensajes de Derechos Humanos e Igualdad de Género.
“Dar voz a las víctimas y aportar contexto histórico y cultural es parte de la ecuación.” — Sherry Ricchiardi

4. Seguridad: nunca pongas en riesgo a las personas
- Respeta honor, intimidad, propia imagen y derechos de menores.
- En España, rigen la Ley Orgánica 1/1982 (honor, intimidad e imagen) y la Ley de Protección del Menor.
- Informa sobre consecuencias y alcance de la publicación (incluida su difusión global).
“Fotografiar puede suponer un riesgo para la persona o su familia.” — Steve Symonds, Amnistía Internacional
Consejo práctico: valora alternativas de encuadre (manos, siluetas, espaldas, desenfoque, espacios sin elementos identificativos) y documenta el consentimiento.


5. Reflexión: captar la atención para pensar
- La imagen no es un adorno: detiene el scroll y abre espacio para preguntas y comprensión.
- Antídoto contra la desinformación: historias que conectan y hacen pensar.
“Una buena fotografía obliga a reflexionar el conflicto.” — Richard Mosse

6. Veracidad: honestidad y responsabilidad
- La imagen nunca es completamente objetiva: asume tu mirada y sus consecuencias.
- Minimiza el impacto: que la toma obedezca al testimonio, no al impulso creativo.
“Dar testimonio es asumir responsabilidad.” — Barbie Zelizer

Testimonio de lo visto
- No basta con “estar” (eyewitnessing); hay que hacerse cargo del relato (bearing witness).
- No simplifiques en exceso ni fijes etiquetas; contrasta y contextualiza.
- Ten en cuenta los códigos visuales de otras culturas para evitar interpretaciones erróneas.

7. Dignidad: por encima del relato
- La dignidad e integridad de quien aparece prevalecen sobre cualquier “gran historia”.
- Evita paternalismo, invasión de privacidad y sensacionalismo.
- Involucra a la persona fotografiada como agente activo.
“Busco imágenes que promuevan la dignidad más allá del valor de la foto.” — Vaughn Wallace

8. Diversidad: rompe la saturación y los clichés
- La repetición del drama provoca fatiga por compasión.
- Muestra vida cotidiana: estudio, trabajo, rutinas, vínculos, alegría, esfuerzo.
- Diversifica voces, autorías y miradas (cultural, geográfica, social, económica).
“Detén al espectador con imágenes fuera de sus ideas preconcebidas.” — Kalpesh Lathigra


9. Inmediatez: el gran enemigo de las malas decisiones
- Pausa antes de publicar: reflexiona, revisa consentimiento y contexto.
- Comparte la responsabilidad con quien edita y quien difunde.
- Elige el material adecuado tras revisar riesgos y aportación real.
“El periodismo no debe hacer daño. Muestra compasión y enfoca soluciones.” — Moving Stories, European Journalism Network

10. Libertad: ama y defiende tu trabajo
- No repitas cánones ni simplificaciones para “encajar”.
- Elige historias con valor social y defiende tus decisiones.
- La ética profesional empieza en tu autonomía y criterio.
“Quien ve y atestigua la injusticia deja una marca que informa y hace pensar.” — Don McCullin

Ejemplos y propuestas de análisis
Ejemplo 1: “Refugiados en Port Vathi, Egeo” (jststewart)
- Puede asociarse a estereotipos de exclusión o marginalidad presentes en el imaginario colectivo, ante los que existe resistencia empática.
- Claves: evitar reforzar estereotipos, añadir contexto y contrapuntos.
Ejemplo 2: “Refugiados afganos en Belgrado” (Frode Bjorshol)
- Captura la precariedad cotidiana en un campo. El gesto natural de baño y la colaboración generan empatía.
- Claves: vida diaria, apoyos mutuos, humanización sin dramatismo.
Ejemplo 3: “Solicitantes de Protección Internacional” (Yolanda Macías)
- Acompañar un testimonio con imagen ayuda a empatizar, pero hay que informar de las consecuencias de publicar el rostro.
- Alternativas protegen la intimidad sin perder valor narrativo: luz y sombra, composición, encuadres no identificativos.
- Marco legal: consulta la LO 1/1982 sobre honor, intimidad y propia imagen.
De la viralidad al olvido: el poder (y los límites) de la imagen
En un ecosistema saturado, ciertas fotografías detienen al mundo (p. ej., la de Aylan Kurdi en 2015 o la de Óscar y su hija Valeria en el Río Bravo).
Estos casos conmueven y movilizan, cambian discursos y abren debates; a la vez, plantean dilemas éticos sobre exposición, contexto y responsabilidad.
Aprendizajes:
- La viralidad no garantiza cambios estructurales; exige seguimiento y narrativa contextual.
- Preguntas necesarias: ¿se trataría igual si fuese un niño europeo? ¿quién asume la responsabilidad de introducir el tema en el debate público?
- Como comunicadoras/es, debemos ponderar el coste de contar una historia, incluso cumpliendo todas las pautas del decálogo.


Recursos consultados
- “Tratamiento informativo de la inmigración y el refugio en la prensa de Málaga” (Málaga Acoge): analiza enfoque alarmista y superficial.
- “Reporting on Migration and Minorities: Approach and Guidelines” (Respect Words Project): recomendaciones para evitar simplificación y contextualizar.
- “Tips for migration coverage” (European Federation of Journalists): herramientas y guías éticas (Agencia de Derechos Fundamentales, Ethical Journalism Network).
- “Media and Trafficking in Human Beings Guidelines” (European Journalism Network): recuerda el riesgo de trata en poblaciones migrantes.
- “Covering Immigrants & Immigration: Tips from Experts” (Dart Center for Journalism and Trauma): buenas prácticas periodísticas.

Créditos y aviso legal
- Documento: Decálogo para la creación de materiales audiovisuales sobre refugio y migraciones.
- Proyecto: Cinco Millones de Pasos (KLEOS).
- Financiación: Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. Cofinanciación: FAMI.
- Elaboración: disenosocial.org.
- Marco jurídico citado: Ley Orgánica 1/1982 (honor, intimidad y propia imagen); Legislación de protección de menores en España.
Uso recomendado: lectura en equipo; debate previo a la cobertura; checklist antes de publicar; actualización continua con casos reales.

Si has llegado aquí buscando una guía práctica de buenas prácticas para periodismo y comunicación sobre migraciones, asilo y protección internacional, este decálogo de Andalucía Acoge —desarrollado por Diseño Social (María Hidalgo Rudilla) en el marco de Cinco Millones de Pasos— reúne criterios claros para fotografía y vídeo con enfoque de derechos: ética, seguridad, consentimiento informado, protección de menores y datos, contexto, veracidad, dignidad y diversidad. Útil para periodistas, fotoperiodistas, documentalistas, equipos de comunicación de ONG y estudiantes, es un manual/kit de recomendaciones y recursos para crear materiales audiovisuales responsables que eviten estereotipos y promuevan relatos humanitarios, rigurosos y no sensacionalistas.


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