8.2 Creatividad Económica: Consumo Colaborativo

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestPrint this pageBuffer this pageEmail this to someone

La creatividad y la búsqueda de soluciones puede aplicarse a cualquier campo de nuestra vida personal y social. Incluso a los más inesperados: como la economía.

Mientras los gobiernos español y estadounidense están poniendo en marcha medidas legales más restrictivas para perseguir el intercambio de contenidos p2p en Internet, en paises como Suecia, la cultura de compartir se ha convertido en una religión.

 

MISSIONARY CHURSH OF KOPIMISM

No es una forma de hablar, tras litigios legales, se fundó la iglesia Missionary Chursh of Kopimism. Era una forma símbolica y controvertida de dar visibilidad a lo que ellos consideran un elemento esencial de la socidad humana: compartir. Actualmente tienen más de tres mil seguidores  que consideran el copiar, compartir y remezclar como actos sagrados e incluso han adoptado los comandos CTRL+C y CTRL+V como símbolos. No deja de ser un hecho anecdótico pero tampoco es casualidad que este movimiento surja en el país con el porcentaje más alto de usuarios de Internet (90% de la población) y donde se fundó el primer Partido Pirata en 2006, que consiguió dos escaños en el Parlamento Europeo.

En este completo enlace encontraréis toda la propuesta ideológica y multitud de recursos culturales gratuitos creados a partir del movimiento #compartecultura.

CONSUMO COLABORATIVO

Compartir un álbum de música o una película sin tenerla fisicamente se ha convertido en algo habitual gracias a internet. Está práctica nos está haciendo más fácil cambiar los ciertos hábitos y ver viables la posibilidad de aplicar el mismo principio colaborativo en otros campos.

Este es el caso del consumo colaborativo del que habla Rachel Botsman en su libro What’s mine is yours: the rise of collaborative consumption. Se trata de poseer de forma comunitaria objetos que realmente no necesitamos tener todo el tiempo, como por ejemplo una caja de herramientas o una aspiradora.

Bajo esta premisa básica han surgido muchos espacios en Internet, algunos en forma de ideas empresariales y otras solidarias, para facilitar el alquiler, intercambio o la donación de objetos. Además del consumo social de cosas físicas, Botsman habla también de un estilo de vida colaborativo que está emergiendo. Dentro están nuevos hábitos como el compartir oficina mediante el coworking, viajar con couchsurfing o participar en redes de colaboración mutua, como los bancos del tiempo.

David Boyle, a través de la agencia de innovación británica NESTA publicó recientemente el informe More than Money, un estudio que recoge diferentes tipos de intercambio, tanto sociales como económicos, donde no hay dinero de por medio.

BANCOS DE TIEMPO

Los bancos del tiempo es el ejemplo más conocido y también más consolidado, que se basa en intercambiar horas y habilidades propias. Este tipo de iniciativas, tal y como destaca Boyle, generan varios beneficios comunes: mejoran el bienestar de quienes participan, se crean conexiones sociales y favorecen la inclusión social de personas en riesgo de marginación.

Tal y como explica David Boyle, con la ley de escasez del mercado tradicional hay gente que no puede acceder a recursos que sí podrían estar a su alcance si pudieran usar otro valor diferente al dinero. En Brasil, por ejemplo, se puso en marcha un programa que convertía la basura en moneda. La iniciativa consiste en dar lotes de comida fresca local a las personas de barrios muy pobres a cambio de que recojan y lleven los residuos a los centros de reciclaje. En estos espacios se emplea a gente con problemas de inserción social, con lo cual se amplía el círculo de beneficios: la ciudad está más limpia, se consigue reducir la huella ecológica y se impulsa el trabajo a nivel local.

LA TRAGEDIA DE LOS COMUNES

La tragedia de los comunes es una teoría que se utiliza habitualmente para apoyar la defensa de una economía más sostenible. Descrita por primera vez por Garrett Hardin en 1968, explica el dilema de una situación donde las personas, actuando de forma individual y en su propio interés, gastan los recursos comunes limitados provocando a largo plazo la desaparición de estos, una consecuencia que nadie desea.

En la última conferencia Web 2.0 Summit, organizada a mediados de noviembre, la emprendedora Lisa Gansky explicaba la teoría que está detrás de su libro The Mesh, why the future of business is sharing.

Según Gansky, las redes sociales en Internet y la conexión constante a través del móvil han propiciado una relación diferente entre las personas y los objetos físicos, una situación que muchos emprendedores están viendo como oportunidad de negocio. La autora de The Mesh puso como ejemplo el coche, algo que tradicionalmente se ha concebido como objeto en propiedad aunque en realidad solo lo utilicemos durante un 8% de nuestro día. El 92% del tiempo restante está aparcado en la calle o en un garaje, cuando es un elemento que condiciona en buena parte la economía familiar y también la configuración de las ciudades. Cada una de estos planteamientos se pueden considerar como un proyecto viable. Esta situación es la que han aprovechado empresas como Zipcar, un modelo de alquiler de automóviles que responde a unas necesidades concretas de la población y que ha podido expandirse gracias a las herramientas de Internet.

Este escenario ofrece la oportunidad de generar muchas transacciones en lugar de una sola por cada producto, y aunque el hábito de adquirir cosas en propiedad es difícil de cambiar, según Gansky es una tendencia que va a expandirse cada vez más, no solo en modelos de negocio para empresas, también en espacios para propiciar que sea la gente quien protagonice estos intercambios.

En este sentido existen proyectos como Krrb, un sencillo portal que permite poner en contacto a personas en el ámbito local para vender, intercambiar o regalar cosas que ya no quieren, o, siguiendo con el ejemplo de los coches,  el espacio WhipCar, una web británica donde los propietarios de automóviles pueden poner en alquiler sus coches durante las horas del día en que no los utilizan.

Visto en: Euskadinnova

Compartimos con vosotros esta interesante reflexión de Miren Etxezarreta, catedrática emérita de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, que analiza en esta entrevista las medidas de ajuste y sus consecuencias reales para la economía. Y también, qué puedes hacer tú para formarte o crear formas diferentes de hacer las cosas.

 ¿Qué otros casos de creatividad aplicada a la economía conoces?
 ¿Crees que sería posible aplicar alguno de ellos a tu vida diaria?


71 comments

  1. Inés dice:

    Dos iniciativas que me encantan son las siguientes: la M.U.L.A. en barcelona (https://masoveriaurbana.wordpress.com/)y Fruta Feia (http://frutafeia.pt/) que trabaja en Portugal. La primera trabaja en torno a la masovería urbana, investigando este medio como forma alternativa de acceso a la vivienda. Por otro lado, Fruta Feia es una cooperativa que trabaja para dar salida a la gran cantidad de frutas y verduras que no cumplen los márgenes estéticos marcados por la industra y son rechazados por supermercados y grandes superficies.

  2. popih dice:

    Dentro de mi ámbito conozco proyectos como “la colmena que dice sí” (http://blog.lacolmenaquedicesi.es/author/admin/) y diversos grupos de consumo (con reparto en la Tabacalera), como fórmulas colaborativas de consumo.

    También conozco “los bancos de tiempo” y el “café pagado”. Todos ellos son ejemplos que funcionan y que integran mi círculo de amistades. Me parece que es el camino a seguir, tenemos que ser los consumidores los que una vez concienciados promovamos los cambios en el mercado y en sus modelos de producción.

  3. jaime núñez de castro dice:

    Otros ejemplos serían los por todos bien conocidos BlaBlaCar y Couchsurfing, pero también WWOF (voluntariado en granjas ecológicas), Intercambiocasas (para vacaciones), Gamping (acampar en parcelas privadas a precios razonables), etc.
    Aquí en Reino Unido hay también un movimiento muy interesante, no recuerdo en este momento el nombre, pero algo parecido a BlaBlaCar, aunque dirigido a personas mayores, con lo que se le ofrece transporte para las tareas más cotidianas como ir a la compra, a la cita del médico…
    Todas estas temáticas de economía alternativa cuentan cada día con más adeptos, y eso es una gran noticia. Las ventajas son infinitas y las consecuencias positivas, también.
    Todo esto parece poner muy nerviosos a nuestros gobernantes, que lejos que incentivar este tipo de iniciativas, les ponen trabas.

  4. António dice:

    Creo que hemos llegado a un estado social muy sofisticado. Tenemos experiencia en la producción de diversos objetos y sistemas útiles y, como si no fuera suficiente, seguimos para desarrollar e implementar nuevas ideas. Esta es una tendencia exponencial que tiene cada vez mayores proporciones. Con respecto a la economía sostenible, en mi opinión, debemos aprovechar las nuevas tecnologías para resolver viejos problemas y no crear nuevas situaciones problemáticas. Es muy interesante ver cómo algunos ejemplos económicos, como las diversas cooperativas, pequeñas granjas, sistemas de permuta, las ferias de objetos usados y fruslerías, entre otros, están creciendo en los negocios y, fundamentalmente, como están criando interés en más jóvenes y más personas con conocimientos científicos y tecnológicos. Este es el desarrollo de un modelo holístico que combina el conocimiento empírico con la tecnología, que tiene una alta sensibilidad en comparación con otros modelos económicos del pasado, y donde se puede disfrutar de todo lo que es relevante para su funcionamiento. Por desgracia, la transformación de la sociedad en este nivel es demasiado lento y que seguimos viviendo bajo la hegemonía del consumismo insostenible fruto del capitalismo salvaje.
    Un ejemplo que me parece interesante es el caso de la cooperativa portuguesa Fruta Feia (fruta fea) – http://www.frutafeia.pt/pt – cuyo objetivo es ” reducir las toneladas de alimentos de calidad que se devuelven a la tierra cada año por los agricultores y así también evitar el desgaste innecesario de los recursos utilizados en su producción, como el agua, la tierra cultivable, la energía y el tiempo de trabajo. Al cambiar los patrones de consumo, este proyecto tiene como objetivo, en el futuro, que se comercialicen por igual, todas las frutas y verduras de calidad, independientemente de su tamaño, color y forma “.

  5. Marian dice:

    Hoy en día y, gracias a la conscienciación social, se estan generando muchas actividades para el consumo colaborativo: huertos ubanos, intercambio de Servicios, productos por X (reutilización), etc. Cómo comentan algunos compañeros, yo vengo de un pueblo pequen también, en el que es verdad que est se viene haciendo desde hace mucho y, en algunos Barrios de ciudades que se agrupan por comunidade también se hacen intercambios porel bien social o mediambiental (del mismo barrio) > COCREACIÓN.
    La realidad es que todos esos conceptos spon aplicables a la vida diària y, creo que esta comprovado por los usuarios, que es una mayor calidad d vida para todos.

  6. Diseño Social dice:

    Hasta hace poco, las empresas se veían como responsables de la causa principal de los problemas sociales, medioambientales, que se enriquecían a expensas de la comunidad, optimizando el beneficio a corto plazo e ignorando las necesidades más importantes de sus clientes y otros factores que podían determinar su éxito a largo plazo. Esto está cambiando.

    En este grupo de nuevos actores, se encuentra el belga Jean-Philippe Schrevel, quien levantó 250 millones de dólares estadounidenses en los años críticos de 2008 y 2009 para Bamboo Finance, el fondo que él creó, dedicado a invertir en empresas de servicios financieros, educación, vivienda asequible y energía limpia en la base de la pirámide. Para Schrevel la única manera de tener un impacto significativo ante la magnitud de los problemas sociales es a través del apoyo del sector y capital privados.

  7. MaríaFl. E. dice:

    Yo soy de un pueblo muy pequeño (300 habitantes) por lo que algunas de estas cosas que ahora resultan novedosas a la vez que lógicas, las he vivido desde siempre. Aquí muchos tienen huertos, o gallinas, por lo que el intercambio informal de productos es algo común entre vecinos. En alguna ocasión también se ha recurrido al préstamo de los trajes de comunión para niños o disfraces en carnavales.

  8. carmen dice:

    YO conozco un poco alternativas de huertos urbanos, el famoso blablacar y lo de compartir libros usados. Cada día tengo más claro que poco a poco tengo que ir cambiando mi manera de formar parte de este mundo, el compartir es esencial para el giro que bajo mi punto de vista, debemos dar.

  9. Alejandra Sánchez dice:

    Soy fan absolute de blablacar, es una forma económica de viajar, sostenible y una buena manera de compartir tu tiempo con alguien desconocido con el que poder charlar y disfrutar del viaje.

    Una idea que surgió en Napolés y que ha llegado a todas partes del mundo, es la idea de “Café pendiente”. La idea consiste en pagar tu café y uno o más pendientes para quien no pueda pagarlo. Es una gran idea que cada día más y más bares de todas partes del mundo están adoptando.

    Y los libros, la idea de compartir libros me parece brutal. Me encantan los libros de segunda mano, ya usados y sentir que otra persona a leído esas mismas páginas y ha podido llegar a sentir lo mismo que yo.

    Genial poder ponerle nombre a todas estas ideas englobadas en el Consumo Colaborativo.

  10. Marta dice:

    Conozco el banco del tiempo, compartir coche para viajar, casas, huertos, libros, el coworking, crowsourcing, crowdfunding,…
    Actualemnte intercambio libros, utilizo el crodsourcing para interacturar e intercambiar ideas de manera amplia con el grupo de voluntarios de mi localidad y en mi próximo viaje lo haré con Blablacar.
    Hay una página web que me parece muy interesante,http://www.migranodearena.org/ es la primera herramienta de financiación colectiva para entidades sin ánimo de lucro.

  11. LucíaTG dice:

    Desde siempre de forma natural lo que más se ha compartido entre amigos y familiares son los libros, curiosamente hay otras muchas cosas que tienen las mismas características que los libros que los hacen propicios para compartir, pero parece que nadie se anima.

    Últimamente están saliendo gran variedad de elementos de economía creativa como el couchsurfing, o el crowfunding, gracias a este último muchos artistas (sobretosdo) están llevando a cabo proyectos de otro modo les serían imposibles.

    Y por último me llama la atención sobretodo en España la nueva empresa BlaBlaCar, digamos que es como el autoestop moderno, pero poniéndote de acuerdo antes con las personas, se comparten coches y se ahorra dinero y combustible.

  12. Dani dice:

    Justo hoy he descubierto el caso de un pueblo inglés que practica economía creativa a escala local, Totnes. Han iniciado desde allí el “movimiento de la Transición” que se está extendiendo por todo el mundo. Esta comunidad de 7000 personas se ha decidido a hacer lo posible para reducir sus emisiones de carbono y para ello están aumentando la resilencia de su comunidad, formándose y actuando sobre temas energéticos, cambio climático y crisis económica.
    Os dejo un par de enlaces para ampliar:

    http://www.elcorreodelsol.com/articulo/totnes-la-autentica-transicion

    http://www.transitiontowntotnes.org/

    Me encantaría vivir y trabajar en una comunidad así. Además me rondan por la cabeza varias ideas de co-working que poner en práctica en breve… os mantendré informados 😉

  13. Gonzalo dice:

    Bueno, el problema ahora es encontrar un forma más o menos consensuada, porque hay un florecimiento de iniciativas en esta dirección (bancos de tiempo, redes de intercambio…) que están dispersando demasiado para los pocos que somos apuntando en esta dirección. La verdad es que hay herramientas que parecen bastante solventes, no hay que inventar nada…

  14. Pili dice:

    La verdad que no conocía este tipo de economía, pero si creo que pueda funcionar en mi localidad sobre todo el de zipcar, sería muy funcional. 😀

  15. Patricia. dice:

    Conozco el compartir coche, el couchsurfing, el intercambio de libro, los proyectos comunales como los huertos, entre otros. Personalmente, he ido introduciendo alguno en mi vida y tengo la intención de introducir alguno nuevo.

  16. Cinta Llano dice:

    La verdad conozco compartir coche, sofás en casa, huertos, etc… por otras personas. En mi caso solo formo parte de u grupo de consumo de alimentos ecologicos, y si es posible locales.

  17. Pilar dice:

    Conozco el intercambio de libros, o compartir coche.
    Pero en mi vida, no estoy adoptando ninguna. Así que manos a la obra.

  18. Luis dice:

    Las propuestas que fomenten la cooperación son una gran idea y muy interesantes, sería bueno que se expandieran ideas que rompan con el consumismo y con este sistema que tenemos.
    Conozco proyectos comunales, como por ejemplo huertos, que funcionan bien y van en esa línea.

  19. alba dice:

    Después de leer este post me doy cuenta que hay varias iniciativas colaborativas que incorporo en mi vida diaria. El compartir coche, viajar con couchsurfing, intercambio de cosas… incluso mi proyecto personal está orientado a estas iniciativas.

  20. PATRICIA dice:

    El tema de compartir coche lo veo interesante. Hasta ahora conocía los turnos para utilizarlo para viajar al lugar de trabajo, lo cual no solo ahorra gasolina sino también colabora con el medio ambiente.

  21. alicia merina jaén dice:

    Sinceramente, pensando en el proyecto, pensé que ahora que estoy desempleada y mi coche en la calle parado, podía hacer algo para dejarlo o alquilarlo…y mi sorpresa es cuando esto ya existe. me ha dado alegría saber que hay gente que creo algo así. Y todo el tema del trueque me parece super valiente y positivo.

  22. Chema dice:

    Algunos de los ejemplos planteados son para mi familiares, otros los acabo de descubrir, gracias. Conozco otras iniciativas principalmente para viajar, ejemplos como cuidador/a de casas o trabajar por un alojamiento sin necesidad de dinero como principal moneda de cambio. Personalmente, creo que cada dia que pasa voy introduciendo otras formas diferentes de consumo.En Madrid, cada vez hay mas iniciativas, muchas tiendas de segunda mano, tiendas gratuitas, bancos de tiempo, bibliotecas publicas, tiendas trueque, empresas sostenibles, etc. Alternativas al consumo tradicional que favorecen un mejor acceso a diversos bienes. Sin embargo creo que todavia tengo que mejorar para no caer en el circulo contrario. En mi opinion es clave, la comunicacion para una mayor visibilizacion y que todas las personas sean conscientes de la problematica global que se esta produciendo.

  23. montse dice:

    La situación actual nos obliga a ser creativos para desarrollar nuevos productos y negocios y captar nuevos perfiles de clientes, personalmente me encanta Miss wood y Mr Wonderful http://www.mrwonderfulshop.es/es/http://www.misswood.es/ y además tienen una filosofía muy positiva!

  24. Sol Carrizo dice:

    Conozco las comunidades colaborativas, que viven sin perjudicar el medio ambiente, y cada vez leo que hay una nueva comunidad eco-sostenible en algún lugar del mundo.
    Esta toma de conciencia y modo de vida, así como el consumo colaborativo son formas de reciclar, de mantener y no seguir perjudicando al mundo a través del consumismo.

  25. Bárbara dice:

    Pues escuché del término ciudades creativas, creo que comenzó en Valencia, es una red de ciudades con prespectivas enlazadas en competencia y creación económica, con cambio tecnológicos, ambientales, modernización de la ciudad, mercado laboral…

    Por supuesto que se pueden aplicar a la vida diaria.

  26. Segundo dice:

    ¿Qué otros casos de creatividad aplicada a la economía conoces?

    Yo conozco los clásicos que se muestran en internet y por así decirlo están más de moda, pero la verdad es que en el lugar donde vivo, que es un pueblo, estas cosas son algo de siempre y del día a día.

    ¿Crees que sería posible aplicar alguno de ellos a tu vida diaria?

    Como ya decía anteriormente en mi vida diaria realizo estas actividades y otras que no son tan “vistosas” pero en que final son algo global para todo el mundo.

  27. Suyan Castelo Branco dice:

    Hay uno que no me acuerdo como se llama: la idea es ofrerir la posibilidad de las personas compartiren los gastos del viaje en coche. O sea, quieres ir a Madrid desde Valencia, entra en la pagina web busca la gente irá y organizais.

    Creo que podería aplicarlo en mi vida, pero todavía no lo hice.

  28. ElisaZC dice:

    Creo que hoy en día hay muchos ejemplos en nuestro día a día de consumo colaborativo o simplemente de colaboración entre los ciudadanos, ya sea por necesidad o por convicción. En mi caso particular, además del consumo colaborativo que viví en mi infancia por formar parte de una familia numerosa (compartir juguetes, libros, ropa, etc, etc…), formo parte de un proyecto en el que compartimos nuestros conocimientos y tiempo para dar visibilidad a aquellos que más lo necesitan.

    Aquí tenéis nuestra web: http://www.implicados.org

  29. Angeles dice:

    Cuando estás emprendiendo un proyecto sin recursos financieros, cuando además estás en paro….
    te aficionas a: el trueque.
    Mi experiencia es amplia, ahora bien, el trueque justo el difícil porque también entra en juego la valoración subjetiva del tiempo o de la calidad del trabajo o cualificación del trabajo… Tenemos áun mucho por aprender.

  30. Òscar dice:

    Hola a tod@s!

    En nuestra asociación cultural y de promoción juvenil, El Lluert,

    http://www.facebook.com/ellluert.montbrio

    Hace 2 años que trabajamos con el concepto que la cultura tiene que ser popular, así que juntamos a muchas personas que les interesa un tema y pagando todos muy poquito podemos conseguir conocimiento, diversión… de calidad y para todos.

    Es una manera de hacer asequible el consumo cultural, proporcionar conocimientos a la gente, unir a los habitantes de nuestro pueblo y luchar contra la depresión general que nos imponen los de “arriba”.

    Por ejemplo, havia mucha gente (de edades muy variadas, que queria tocar en un grupo de batucada. Por 40€/año podemos pagar al profesor que nos enseña, ganar conocimiento, hacer nuevas amistades y divertirnos muchísimo (y por cierto ya hemos actuado en muchas fiesta mayores!).

    Otros ejemplos son el reciente estrenado Ball de Diables, cursos de cocina, salidas a la opera, dias solidarios, ciclos de conferencias, cudos de ioga, danza oriental, sardanas, cursos de ceramica… y muchas otras actividades, que las personas interesadas nos proponen y entre todos llevamos a cabo.

    Es el consumo cultural compartido.

  31. Marian Vielva dice:

    De los casos que habéis nombrado conozco una web http://www.telodoy.net/indice.php donde das o cambias cosas que no quieres por otras o por nada, es genial esa iniciativa. Más de una vez lo he puesto en practica porque siempre hay algo que no necesitas ya, como ropa, juguetes,etc

  32. Pilar dice:

    Bueno… creo que habéis nombrado todos, yo había muchos que no conocía, los que tengo más cercanos son los bancos del tiempo y los mercadillos de trueque… pero ha sido genial conocer tantos proyectos colaborativos tan interesantes. Me ha encantado el post y estoy segura de que conociéndolos un poco mejor a partir de ahora podré utilizarlos y sobre todo difundirlos.

  33. Javi dice:

    Me ha gustado mucho este post, sus reflexiones y los ejemplos que nos propone ya que son sencillos y pueden ser muy concienciadores.

    Yo os recomendaría visitar el El blog de Economía Creativa, un espacio de difusión, educación y concientización interactiva acerca de la economía creativa, que intenta generar interés en la población en general, y anima a emprender negocios con enfoque en el desarrollo y fomento de la creatividad, el arte y la cultura.
    http://arteyeconomiacreativa.wordpress.com/

    Como algo más cercano y que me ha servido en mi vida diaria resaltaría, una idea que últimamente se utiliza mucho, es la opción de compartir coche para un viaje, taxi para un desplazamiento corto, son ideas que están en pleno auge y conozco incluso en el caso de los taxis empresas que curiosamente ya lo están fomentando.

  34. Quike Martínez dice:

    ¿Qué otros casos de creatividad aplicada a la economía conoces?
    ¿¿Más casos?? Aquí están todos los que conocía y aún muchos más, ¡¡genial post!! Si acaso, como ya han comentado, los mercadillos de trueque locales, no se mencionan… En Murcia organizan los “Domingos Sin Prisa”: un domingo al mes (el último, normalmente) donde, además del espacio de trueque, hay talleres muy variopintos, puntos de información de organizaciones locales, charlas… ¡y comida ecológica local! Son auténticas fiestas de reivindicación de los espacios públicos, la autogestión, procomún…
    ¿Crees que sería posible aplicar alguno de ellos a tu vida diaria?
    ¡Desde luego! Es más: me habeis animado mucho para poner en marcha alguna de estas iniciativas (tengo que pensar bien cuál) en Tánger, donde la mentalidad del American Way of Life ha calado hondo y es preciso cuestionarla antes que siga extendiéndose.
    ¡¡Gracias!!

  35. Marina Jiménez dice:

    Muchas veces le he dado vueltas a esta idea, cosas que compras, usas temporalmente y dejas arrumbadas hasta que se rompen, deterioran o te cansas de que ocupen espacio en el armario y las tiras. El consumo colaborativo mata varios pájaros de un tiro haciendo que todos salgamos beneficiados, incluidos los valores sobre los que se rige la sociedad. Me lo apunto!

  36. Andrea dice:

    Buah! Todas estas herramientas son geniales!
    Bueno, me voy a apuntar ya! a lo de los coches! Es genial.

    Pues sí, compramos muchas cosas que luego apenas usamos. Con estas cosas contribuimos a la reutilización y a abaratarnos la vida también!

    Últimamente estoy acudiendo bastante a los mercados de trueque, que se hacen, más o menos cada dos meses en mi ciudad, y son geniales. Encuentras cosas que necesitas y las adquieres dando algo que te sobra.
    MEjor trato imposible.

  37. marisa dice:

    Me ha parecido muy útil este post, donde una vez más se demuestra que hay iniciativas que apoyan el valor de la colectividad y donde el compartir es súmamente importante, ya que cada uno de nosotros tenemos muchas cosas q aportar al resto. El “carsharing” es algo que se está empezando a extender favorablemente en España y me parece una muy buena iniciativa, puesto que si necesitamos o preferimos utilizar el transporte privado, por lo que menos que sea con la mayor ocupación posible del vehículo, pero aún me parece mejor el poder alquilar un coche únicamente las escasas ocasiones que vaya a ser utilizado, aunque todavía es complejo ya que cada vez más sólo son unos pocos los privlegiados que viven cerca de su trabajo o tienen una buena red de transporte público.

  38. Altea dice:

    Me ha gustado mucho este post y sus reflexiones.
    Conocía solo algunas de las propuestas planteadas y me parecen ideas muy interesantes y sencillas que se pueden llevar a cabo fácilmente.
    Gracias a las nuevas tecnologías y las redes sociales es mucho más fácil que estas ideas prosperen llegando y concienciando a más gente.

  39. Rebeca dice:

    Ya conocía la mayoría de los casos de creatividad aplicados a la economía, aunque no bajo ese nombre. De hecho, pertenezco a un grupo de Facebook llamado “Libre intercambio emeritense” una iniciativa de la ciudad de Mérida destinado al intercambio de objetos sin mediación económica. Por otro lado, he utilizado servicios de carpooling (más concretamente Amovens) para desplazarme.

  40. Sonia Rash dice:

    La verdad es que no conozco otros casos de creatividad aplicados a la economía.
    Me han resultado muy interesantes muchas propuestas. Sobre todo, te hace ser conscientes de muchas cosas que por desgracia a veces no somos.
    En España existe un espíritu de la propiedad muy consistente. No sólo en el caso de los pisos sino en todo lo demás. Nos gusta sentir que esto es mío. Pero en verdad, lo del coche y el taladro tiene su cosa, y los Cds y muchas cosas más que tenemos a las que podríamos darle otro uso.

    En definitiva, muchas propuestas que se pueden aplicar a la vida diaria. A partir de hoy, alquilo mi coche XD

  41. Isabel dice:

    Respecto a la primera pregunta, lo más parecido a Casos de creatividad aplicada a la economía, que conozco serían:
    – Experiencias de reutilización de muebles, electrodomésticos, ropa. Simplemente haciendo pequeñas reparaciones, o cambios de imagen pueden seguir siendo útiles. Existen tiendas y mercadillos de objetos de segunda mano.

    Respecto a la segunda pregunta, para aplicar a mi vida privada veo la opción arriba escrita, a la hora de comprar(ropa, muebles,etc) siempre intento buscar en las tiendas de segunda mano que tengo en mi ciudad. Veo sencillo poner en práctica el tema del consumo colaborativo( entre vecinos, familiares y amig@s), el coworking (compartir espacios de trabajo, para compartir gastos y a la vez poder poner en común ideas) y los bancos de tiempo (intercambio de tiempo, conocimiento y habilidades)

  42. PEDRO R.E dice:

    Me ha encantado la reflexión de Miren Etxezarreta. Me parece genial la manera tan sencilla y clara en la que lo relata todo. La idea de los “ámbitos de autonomía” me ha parecido muy muy relacionado con lo que hacemos en la Asociación.

    Cómo ya he comentado en algunos temas enteriores, cada vez estamos más concienciados/as sobre mecanísmos de consumo colaborativo, trueques, compartir vehículo, recogida de aceite y tapones, mercadillos solidarios, voluntariado…etc. Ahora sólo falta incluirlo en nuestro día a día.

  43. Maite dice:

    Bueno, conozco la banca ética, a la que ya me he sumado, conozco Setem Barcelona, el hecho de moverte en bicicleta y prescindir más del coche, bancos de tiempo…Respecto a cuál podría aplicar a mi vida diaria, pudiera empezar por el desplazamiento en bicicleta, el tema es que resido en las cercanías de un polígono, y poco a poco van acondicionándolo un poco, ya que resulta un tanto peligroso, por la cantidad de camiones que circulan, etc. El tema de los bancos de tiempo y del voluntariado tb lo veo interesante, pero el tema es que vivo bastante aislada, y para ello, creo es necesario irme a vivir más a las cercanías de Barcelona. De momento, gracias a este post y a esta reflexión ya se me van moviendo cosas interiormente.

  44. Dácil dice:

    Me ha gustado muchísimo este post. He estado buscando que hay de todo esto en mi ciudad (Las Palmas de G.C.), y no hay mucho, sólo mercadillos de trueque, préstamo de bicis, y poco más, pero es cuestión de empezar.
    Por lo pronto, para este verano estamos intentando irnos a Inglaterra intercambiando casas. La idea me parece genial no sólo por el ahorro económico, sino porque te permite conocer mejor un lugar nuevo, no como turista, sino viviendo realmente en el vecindario.
    De todas las webs que he ido probando, la que mejor ha funcionado es homeforhome.com.
    Familylinktravel está empezando, pero lo más interesante es que sólo hay que pagar una vez un euro (en las demás hay que pagar una cuota mensual que va desde los 3 a los 11 euros al mes)

  45. Mónica Nevado dice:

    Guau!, me ha encantado el tema y en concreto la entrevista final. Cierto es que estamos en un punto de inflexión y que no podemos cruzarnos de manos, podemos hacer mucho y todo depende de uno mismo.
    Recientemente acaba de salir esta iniciativa “Friendsxhours”, red de alquiler de amigos: http://www.facebook.com/friendsxhours. Está a punto de darse su lanzamiento mediante suscripción. Yo tengo mis dudas en como encajar este tipo de intercambio con el pago de dinero y hacerlo viable en el contexto de unas reglas de mercado.
    Estoy informada de varias iniciativas de intercambio en mi comunidad, en las que más participo son en las de empleo.

  46. Miguel R dice:

    Antes de una mudanza, organizar una fiesta en casa antes de una mudanza: “Llévate lo que quieras, paga lo que puedas”. Me acaban de invitar a una fiesta así. También hay una zona de cosas gratis. Es una idea creativa, ecológica y práctica.

  47. Estela dice:

    Me ha gustado este post, en ocasiones es necesario recordar que las pequeñas cosas son las que más reconfortan.
    La mayoría de las ideas planteadas son muy sencillas, incluso podrían caer de cajón, el hecho de que salgan adelante y haya personas que crean en ellas, sobre todo en estos tiempos, hace pensar que hay algo más que una crisis; que hay mucha gente que está despertando, incluso sin darse cuenta, crea nuevas ideas, nuevas posibilidades en dirección al procomún y la cooperación.

  48. Cris dice:

    Un ejemplo de creatividad puede ser la cadena de favores, en la cual una persona busca algo que necesita y para ello busca la persona que lo necesita, pero esta a la vez necesita otra cosa, por lo que se van cumpliendo esos deseos de manera altruista, ya que mientras tu ayudas a alguien estos te ayudan a ti.
    Por supuesto que podríamos aplicar alguno de las soluciones que hemos visto anteriormente, mucha gente tiene en su casa cosas que no utilizará nunca más pero que otra persona si que la puede utilizar, por ello lo mejor es el trueque o simplemente el dar por dar.

  49. Jorge dice:

    ¿Qué otros casos de creatividad aplicada a la economía conoces?

    La verdad es que habéis reseñado bastantes casos, poco más me queda que añadir, simplemente que ojala se aplicasen más casos creativos en la economía y sobre todo que más personas hiciesen uso de esta economía alternativa. Mejor nos iría a todos.

    ¿Crees que sería posible aplicar alguno de ellos a tu vida diaria?

    En la actualidad estoy dando pasos para aplicar estos casos de economía alternativa, por el momento pertenezco a una cooperativa de energía verde y voy a cambiar próximamente mi dinero a una entidad de banca ética, como primeros pasos de un largo camino. En esa búsqueda de soluciones creativas también en el ámbito de la economía.

  50. Beatriz Ramos dice:

    Hola a tod@s!

    Bueno, esto de la creatividad económica y el consumo colaborativo, como la mayor parte de las cosas de este tipo, siempre ha existido, a pesar de que el modelo social te llevara al individualismo, la realidad te llevaba a la colabroación. Al menos eso es lo que he vivido yo, primero en mis años de estudiante, y después por convicción: he compartido casa, coche, y por supuesto las cosas materiales que cada cual aportaba. Trueques como: tú me ayudas con la mudanza y yo te resuelvo tus dudas con la informática, aunque sin anotarlo en la agenda de favores…
    Ahora todo esto se ha formalizado para que este tipo de cosas no solo llegue a las redes informales y de conocid@s, sino al máximo de la población, y precisamente a aquellas personas que más lo necesitan.
    Las nuevas tecnologías están facilitando tanto este tipo de cosas, que incluso puedes encontrar un mapa de bancos del tiempo y modedas sociales:
    http://www.google.com/maps/ms?ie=UTF8&msa=0&msid=100682781482325950514.00047e05cbd4ac3d080be&ll=35.887946,-6.002698&spn=15.546948,20.54117&source=embed
    Precisamente, las modedas sociales es otro de los casos de creatividad aplicada a la economía que quería comentar.

  51. Juli Sz dice:

    hola!!
    conocía la actividad de cambiar saberes por otros, yo te enseño a tejer vos me enseñas a tocar la guitarra, en muchos lugares se hace así acá. también conocía el yo te doy esto a cambio de lo otro, por ejemplo, para no ser asistencialista y regalar todo y fomentar al trabajo, yo te doy ropa a cambio de una lavada de platos, y así. también existen páginas de facebook, por ejemplo: “alguien tiene? yo tengo!” en donde cada uno publica lo que ya no usa o necesita, y se hace un trueque con otra persona. me encanto lo de las bicis, ojala acá se pudiera hacer eso, ni bici propia se puede tener,pero me encantaría que algún día se de.. pasa que la sociedad actual no confía, es egoísta, no piensa en el otro sino en abastecerse a uno mismo..muy ciertas las imágenes de las diapositivas, me encantaron aunque no entendí todo todo, también me gustó la idea de alquilar cosas y bueno el trueque obviamente para mi es lo mejor.. seguiré usando el transporte público y mis pies como forma de cambio y colaboración con el medio ambiente 🙂
    saludoos!!

  52. Laura Caneda Fuentes dice:

    Bueno, la próxima semana daré unas clases de informática básica a cambio de una tarde de plancha (salgo ganando yo con mucho 😉 Es a lo más que he llegado. A eso y a compartir el coche para asistir a cursos en los pueblos vecinos o en la capital.
    Me encantaría poder contar con un banco de tiempo en mi pueblo y de hecho en su día se intentó, puesto que existían unas ayudas específicas para su gestión en los municipios pequeños (no sé si siguen existiendo porque ya no estoy en contacto con la administración local). No se llegó a nada y las iniciativas particulares no van en esta línea, hay mucho asociacionismo, pero poco activismo social.

  53. Marta GT dice:

    EL grupo de decrecimiento de Bilbao (Desazkundea) consiguió abrir un espacio de trueke libre: Debalde (http://dirurikgabeelkartea.wordpress.com/tag/debalde/) Llevan ya casi dos años.

  54. Laura dice:

    Al hilo de lo que se comenta en la ponencia de Albert Cañigueral, me interesa mucho el tema de la confianza. De hecho es un tema que tenemos muy presente en un grupo de gente que nos hemos unido en mi ciudad. Partiendo del consumo colaborativo, o dando un paso más, intentamos llegar a la autogestión. La confianza es fundamental para poder llevar a la economía al terreno por ejemplo del trueque, sobre todo al indirecto…

  55. Mirentxu dice:

    Conozco grupos de trueque independientes, pero también hay proyectos de trueque desde algunas instituciones públicas. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz tiene un pabellón donde se pueden llevar muebles, cochecitos… e intercambiarlos por otros objetos o simplemente ir y coger un objeto sin necesidad de dar algo.
    Yo creo que el trueque entre amigos, conocidos en forma de intercambio de objetos o favores se puede constantemente.

  56. Julia dice:

    Los casos de creatividad aplicada a la economía que conozco ya han sido descritos en este tema. Aplico alguno de ellos a mi vida diaria, pero sin dudas, llevaré a la práctica otros que he descubierto a partir de hoy. Es una cuestión de hábitos, de abrirse hacia otras alternativas. Espero que mi estilo de vida sea cada vez más colaborativo.

  57. LOooRena dice:

    Soy partidaria de poner en práctica todas las propuestas que se han mencionado. De hecho muchas ya las práctico como el compartir coche para viajar, couchsurfing, mercados de segunda mano, bancos de tiempo. Como bien ha dicho Rachel Brotman debemos dejar atrás el derroche del hiperconsumo y apostar por el Consumo Colaborativo, porque lo que realmente importa son las experiencias y el sentimiento satisfactorio que genera el uso de los bienes, pero no los bienes en sí mismos.

  58. Rafa dice:

    Compartir piso, aunque cotidiana, me parece una solución creativa al mismo nivel de las mencionadas en este capítulo ¿Cuántas horas pasas en casa? ¿Necesitas un salón para tí solo? ¿Y un baño, y una cocina? Además, gastas menos en alimentos y puedes estar más cerca del centro (menos en transporte). Conoces gente y creas un común (cuidados). Todo son ventajas.

    El uso de la bicicleta como medio de transporte urbano, las tiendas gratis, los huertos urbanos, los grupos de consumo, los Centros Sociales como espacios de ocio liberados de dinero (o casi), la okupación de viviendas vacías, las cooperativas, el autoempleo… y todas las podemos poner en marcha HOY MISMO.

    Hay razones para ser optimistas. Quizá nos falta quitarnos un poco el miedo.

  59. Carol dice:

    Conozco la web: http://www.canalsolidario.org/.
    En ella puedes encontrar formación (cursos de aplicación social de diferentes asociaciones y ongs); agenda (actividades, charlas, conferencias, proyectos, etc); así como también, un apartado de doy/busco en el que la gente puede intercambiar objetos que ya no desea/necesita y a la vez puede simplemente intercambiar su tiempo.
    Creo que el conflicto reside en quitarnos de la cabeza la idea del “estreno”, de lo “nuevo”… Un coche según sale del concesionario vale la mitad de su precio original, un ordenador a la semana se queda obsoleto, este jersey es azul pero en esta temporada se lleva el azul cielo y así millones de ejemplos. El prestigio de “lo nuevo” es un invento del capital para entrar en la rueda del consumo, romper esa rueda es lo nuevo que tenemos que hacer.

  60. Elena Duaro dice:

    Conocía la web http://www.compartircoche.com/. Todas las iniciativas que se han expuesto en este tema son iniciativas que responden a un modelo económico distinto, donde el uso y disfrute de los bienes se comparte y donde entran en juego valores como la sostenibilidad y el decrecimiento. Creo que es el cambio que necesitamos y es reconfortante ver que cada vez nacen nuevos ejemplos y que todo este tipo de comportamientos colectivos empiezan a ser habituales. Muy buen post!

  61. Clara dice:

    Por aquí por tierras gallegas me gustaría poner en relevancia un proyecto que comenzó hace más de un lustro y ha crecido y popularizado los mecadillos de segunda mano e intercambio en Vigo. Se trata del Reciclaxe, un proyecto que surge con la idea de reducir el consumo y de intercambiar o vender aquello que no necesitas.
    https://www.facebook.com/pages/Reciclaxe-churruca/324177410929446?fref=ts

    Dejo también aquí una entrevista a Serge Latouche, principal impulsor de la teoría del decrecimiento.

    http://www.youtube.com/watch?v=fvBsiP3hAmA

  62. Iñigo dice:

    Yo el mayor conocimiento que tengo es el de los bancos del tiempo. Me parece una iniciativa extraordinaria, sostenible y muy accesible.
    Nosotros en el Centro donde trabajo lo hemos adaptado al modo trueque por su capacidad de obtener recursos que de otro modo no podrían y sobre todo por la capacidad que el modelo tiene para subir el autoestima y la proactividad de los participantes.

  63. Nacho Sánchez dice:

    Hola!

    Sí que conocía los bancos del tiempo, aquí en Málaga -creo que en el pueblo de Monda o por ahí en la Sierra de las Nieves- se puso en marcha y ha sido copiado por otros municipios. Y también la empresa que gestiona el alquiler de coches entre privados, cosa que me parece bastante útil, la verdad. Todo lo que sea compartir coche y demás, es lo mejor. Siempre he sido bastante contrario a comprar cosas que apenas usarás unas cuantas veces en tu vida, como el guarrito para hacer boquetes en la pared y cosas así que se pasan la vida en armarios, altillos y trasteros.

    Los mercadillos de intercambio de objetos también me parecen una gran idea. Así como todo lo que tenga que ver con el trueque. Pongo un ejemplo. Cuando en mi colectivo audiovisual hacemos un documental o algo parecido, encargamos la música a un músico; pero no nos cobra. A cambio, cuando saca algún tema o disco, le hacemos un videoclip. Es una forma de acudir a la economía pero de otra manera. Compartimos medios y conocimiento (y alguna que otra cerveza, claro) pero no dinero. Es una forma interesante de sacar proyectos adelante y de seguir activos.

    A nivel familiar, con nuestra maltrecha economía familiar entre sueldos basura y autónomo, la cosa está más complicada. La creatividad la aplicamos cada mes en conseguir llegar a final de mes y sacar algo para guardar en el cerdito y poder hacer algún viaje…

  64. Susana dice:

    Mi experiencia se centra en compartir, prestar, regalar, intercambiar principalmente muebles, objetos de decoración, libros, determinados aparatos, ropa, todo el ajuar de los niños a medida que han ido creciendo (cuna con su ropa, coche de paseo, trona, parque…), juguetes y un largo etc. Siempre hay alguien que lo necesita y que le puede dar un mejor uso. La ropa es un claro ejemplo. Mis hijos van vestidos principalmente con ropa de mis sobrinos. Cuando ya no les viene continua el circuito con otros sobrinos o hijos de amigos.

  65. inesdelaisla dice:

    yo conocía las experiencias, pero nunca las he utilizado, a nivel anónimo, bueno el bicing cuando estoy en la city… y los libros que no utilizo los llevo a una estantería que hay en la plaza del mercado para quien los quiera.

    a nivel de conocidos si, siempre intercambiamos ropa, muebles… reciclamos bastante, la necesidad hace ecologistas !!!

  66. […] COMENTARIOS RECIENTES (ALUMNOS) Irene octubre 26, 2012 (11:09) 8.4 Creatividad en la acción: Activismo Los huertos urbanos, poner plantas en lugares desatendidos de los jardines. La verdad es que no h… Irene octubre 26, 2012 (11:01) 8.3 Creatividad con las palabras: Manifiesto EN+ Abre tu mente, tu corazón y deja salir sólo lo mejor de ti. Abre los ojos, las orejas, tus por… Irene octubre 26, 2012 (10:44) 8.2 Creatividad Económica: Consumo Colaborativo La verdad que c… […]

  67. Irene dice:

    La verdad que conocía el banco del tiempo por la prensa y el de compartir el vehículo. Pero no sabría decir ahora ninguna aportación nueva. Bueno, si,con el tema del aparcamiento. Compartir el lugar de estacionamiento. Uno vive en el centro y trabaja a las afueras y le “guarda” el espacio para otro que trabaja en el centro y vive a las afueras.
    El tema del vehículo lo estaba pensando en mi caso. Es decir, compartirlo. He estado un año usando el autobus para trasladarme a mi trabajo porque era en el centro de la ciudad y aparcar era un problema, pero para otras gestiones el coche es útil, pero no se aprovecha lo suficiente. Un profesor de autoescuela que me dió clases allá por el “paleolítico” nos dijo que había echo cuentas y lo practicaba así: le salía más barato a largo plazo pagar taxis, y otros transportes públicos que tener vehículo… ¿qué opinais?

    • Moisés dice:

      El uso del coche particular y los valores que ofrece están tan interiorizados por la sociedad que es complicado cambiar el hábito y moverse de otras formas. Por ejemplo, vivo en un pueblo de Málaga y muchas personas cogen el coche para moverse dentro del pueblo cuando se podría ir perfectamente en bici o andando. Desde luego, el clima que disfrutamos aquí invita a ello.

  68. Lorena dice:

    No había oído hablar del banco de tiempo, me ha parecido interesante. Creo que sería interesante llevarlo a la práctica en estos tiempos, una forma de que aquellos que no tengan recursos económicos no se queden excluidos.

  69. Moisés dice:

    Después de pensar mucho he recordado una iniciativa que consiste en poner en contacto a personas que no tienen tiempo para cocinar y desean tener una buena alimentación con otras que pueden hacerles la comida. Aquí dejo el enlace: http://www.telemadre.com/

  70. Sabina dice:

    En mi casa, la familia se compone como si fuera una empresa, es decir, tenemos una tabla de gastos, de beneficios…de formas mensual, anual…
    puede ser una acción así economía creativa aplicada al hogar¡?

    Y en la vida se debe cada día intentar compartir con las personas, siendo solidarios para mejorar el bienestar común.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *